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LA LISTA DE BERGOGLIO

Con prólogo del Nobel de la Paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, “La lista de Bergolgio” reúne la historia de cientos de personas que formaron parte de los salvados por Francisco en la época de la dictadura Argentina.  Un título inspirado en la reconocida “lista de Schindler”, inmortalizada en la película de Steven Spielberg.

Ante la cantidad de acusaciones infundadas, y plagadas de suposiciones,  el director del diario de la conferencia episcopal italiana “Avvenire”  autorizo al periodista Nello Scavo a investigar el pasado del nuevo Papa, asumiendo el riesgo de encontrar información comprometedora.

Pero no fue material comprometedor el que se encontró, sino más bien el compromiso silencioso de un hombre que supo responder desde su propia formación y limitaciones a la historia más triste que los argentinos llevan gravada en su memoria: la violación sistemática de los derechos humanos. Secuestro, tortura y asesinato de ciudadanos y el más cruel terrorismo de Estado que conociera hasta ese momento la Argentina.

“Quien salva una vida, salva el mundo entero” reza el Talmud. La frase que se inmortalizó con la lista de Schindler y que hoy se hace carne nuevamente en los gestos desconocidos del actual Papa Francisco.

Entre los testimonios figuran el de Alicia Oliveira, juez penal, a quien Bergoglio hizo reunir con sus hijos mientras se encontraba en clandestinidad, así como la de Sergio y Ana Gobulin, militantes que trabajaban políticamente en las villas miserias, los cuales lograron ser expatriados gracias al entonces vicecónsul italiano en Argentina, Enrico Calamai; del sindicalista Gonzalo Mosca, escondido en el Colegio Máximo; Alfredo Somoza, otro opositor al régimen hoy residente en Italia. Como la historia de tres seminaristas del obispo

mártir monseñor Enrique Angelelli que Bergoglio escondió en el Colegio porque eran buscados por los militares y tantos otros más.

El libro reconstruye la historia de los padres jesuitas Francisco Yalics y Orlando Yorio, secuestrados y torturados en Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), los cuales fueron liberados tras seis meses de detención.

Este delicado caso le valió a Bergoglio ser acusado de complicidad con la dictadura por haber mantenido contactos con los miembros de la Junta Militar, en particular con el temido almirante de la Marina Emilio Massera, responsable de la ESMA y a quien pidió la liberación inmediata de los jesuitas.

“Privilegió una diplomacia silenciosa”, escribió Pérez Esquivel. “Ninguno de los que pertenecían al sistema Bergoglio sabían que formaban parte de éste último. Cada uno hacía un favor preciso al jefe de los jesuitas: uno ponía a disposición una cama durante algunas noches, otro ayudaba con un trayecto en automóvil y otro comprando billetes de avión o de barco”, explicó Scavo.

El libro incluye al final la trascripción del interrogatorio realizado en 2010 al arzobispo Bergoglio por los jueces que indagaban sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, un documento inédito, que según el autor demuestra que el jesuita tejió silenciosamente una red clandestina para salvar a cientos de personas que corrían peligro de perder la vida.

Interrogado sobre las razones por la que el actual Papa no ha querido abordar personalmente el tema, Scavo se limita a observar que “no corresponde al estilo de Francisco” ya que “hay todavía muchos juicios abiertos” y no quiere abrir heridas innecesarias para la búsqueda de la verdad.

Editorial Claretiana lanzó al mercado este libro que recoge las  decenas de testimonios de personas que fueron salvadas por el entonces superior provincial de los Jesuitas el Padre Jorge Mario Bergoglio s.j de la dictadura argentina.

 

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