Catequesis con familiares de niños y niñas
que se preparan para la Eucaristía

Nos encontramos con nuestro amigo Jesús

Cortometraje

Cuerdas

Decálogo de la persona de fe

Rezamos en dos coros:

Coro 1: Feliz quien ama a Dios y vive con fe, atento/a la voluntad del Padre,

Coro 2: encontrará caminos de vida y esperanza aún en las situaciones más difíciles.

Coro 1: Feliz quien, movido por su fe, lee la Palabra de Dios y la medita, como María, en su corazón,

Coro 2: crecerá en sabiduría y gracia delante de Dios y de la gente, como Jesús.

Coro 1: Feliz quien se relaciona con Dios como un hijo, una hija con su Padre,

Coro 2: descubrirá que Dios no es un negociante que comercia con las necesidades de sus hijos/as sino un Padre Bueno gratuito y misericordioso.

Coro 1: Feliz quien descubre que Dios tiene muchas maneras de hablar y muchas maneras de perdonar,

Coro 2: vivirá con humildad, sencillez y confianza, sin temor ni angustia por sus faltas.

Coro 1: Feliz quien ha descubierto que toda la injusticia, violencia y explotación brotan del egoísmo del corazón humano,

Coro 2: aprenderá a luchar por la liberación de todas y de todos, sin culpar a Dios por los males del mundo ni desentenderse de los problemas de la gente.

Coro 1: Feliz quien sigue a Jesús en comunidad de hermanos y hermanas,

Coro 2: Conocerá la alegría de la amistad, crecerá en solidaridad y será mejor persona humana.

Coro 1: Feliz quien sabe que, por ser imagen y semejanza de Dios, posee una dignidad sagrada e inviolable,

Coro 2: crecerá en respeto y tolerancia, no venderá su conciencia ni entrará en la corrupción; no será tentado/a por dinero ni promesas y conservará intacta su libertad.

Coro 1: Feliz quien vive con austeridad y sencillez, quien rechaza el consumismo que atenta contra la naturaleza y sabe compartir lo que tiene con quienes lo necesitan,

Coro 2: vivirá con lucidez profética y actuará con generosidad y sabiduría en medio de los conflictos de la vida.

Todos/as: Felices de nosotros y nosotras, atraídos por el Padre en el seguimiento de Jesús. Amén.

Oración que hizo el papa Francisco
al terminar el vía crucis en Roma

Rezamos en dos coros:

Coro 1: Oh Cruz de Cristo, símbolo del amor divino y de la injusticia humana, imagen del supremo sacrificio por amor y del extremo egoísmo por necedad, instrumento de muerte y vía de resurrección.

Coro 2: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo alzada en nuestras hermanas y hermanos asesinados, quemados vivos, degollados y decapitados por las bárbaras espadas y el silencio infame.

Coro 1: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los rostros de los niños, de las mujeres y de las personas extenuadas y amedrentadas que huyen de las guerras y de la violencia, y que con frecuencia solo encuentran la muerte y a tantos pilatos que se lavan las manos.

Coro 2: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ladrones y en los corruptos que en vez de salvaguardar el bien común y la ética se venden en el miserable mercado de la inmoralidad.

Coro 1: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los destructores de nuestra «casa común» que con egoísmo arruinan el futuro de las generaciones futuras.

Coro 2: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ancianos abandonados por sus propios familiares, en los discapacitados, en los niños desnutridos y descartados por nuestra sociedad egoísta e hipócrita.

Coro 1: Oh Cruz de Cristo, imagen del amor sin límite y vía de la Resurrección, aún hoy te seguimos viendo en las personas buenas y justas que hacen el bien sin buscar el aplauso o la admiración de los demás.

Coro 2: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los misericordiosos que encuentran en la misericordia la expresión más alta de la justicia y de la fe, que viven con gozo su fe en las cosas ordinarias y en el fiel cumplimiento de los mandamientos.

Coro 1: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los arrepentidos que, desde la profundidad de la miseria de sus pecados, saben gritar: Señor acuérdate de mí cuando estés en tu Reino.

Coro 2: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los voluntarios que socorren generosamente a los necesitados y maltratados.

Coro 1: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los perseguidos por su fe que con su sufrimiento siguen dando testimonio auténtico de Jesús y del Evangelio.

Coro 2: Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los hombres y mujeres que trabajan cada día para hacer que el mundo sea un lugar mejor, más humano y más justo.

Coro 1: En ti, Cruz Santa, vemos a Dios que ama hasta el extremo, y vemos el odio que domina y ciega el corazón y la mente de los que prefieren las tinieblas a la luz.

Coro 2: Oh grito de amor, suscita en nosotros el deseo de Dios, del bien y de la luz.

Todos/as: Oh Cruz de Cristo, enséñanos que el alba del sol es más fuerte que la oscuridad de la noche. Oh Cruz de Cristo, enséñanos que la aparente victoria del mal se desvanece ante la tumba vacía y frente a la certeza de la resurrección y del amor de Dios, que nada lo podrá derrotar, oscurecer o debilitar. Amén.

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