Publicado el Deja un comentario

Evangelio del día y comentario – 9 de agosto de 2019

Mt 16, 24-28: ¿Qué precio pagará un hombre por su vida?

Teresa Benedicta de la Cruz (1942) Cándida María de Jesús (1912) Primera Lectura: Dt 4, 32-40 Guarda los mandatos Salmo responsorial: Sal 76, 12-16. 21

En aquel tiempo dijo Jesús a los discípulos: El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga. 25El que quiera salvar su vida la perderá; pero quien pierda la vida por mi causa la conservará. 26¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?, ¿qué precio pagará por su vida? 27El Hijo del Hombre ha de venir con la gloria de su Padre y acompañado de sus ángeles. Entonces pagará a cada uno según su conducta. 28Les aseguro: hay algunos de los que están aquí que no morirán antes de ver al Hijo del Hombre venir en su reino.

Comentario

Resulta interesante destacar que el texto evangélico de hoy fue el que motivó a nuestro fundador san Antonio María Claret para que decidiera dejar sus grandes y prometedores proyectos textiles que lo lanzaban para ser un personaje de renombre en esta industria. Ayer Jesús acaba de predecir su pasión y le pide a Pedro que pase atrás de Él pues pretendía estorbarlo para cumplir la voluntad del Padre. Hoy nos habla de las condiciones para seguirlo. El Evangelio de Cristo y su anuncio de felicidad pasa por su cruz. Sin embargo, esta invitación no significa centrar nuestro seguimiento en el sufrimiento, sino impedir que el sufrimiento nos aparte de Él. Debemos evitar las “cruces” innecesarias que a veces nos imponemos o nos quieren imponer. No ser “cruz” para los hermanos. Aceptar a Jesús como “servidor sufriente” no es fácil pero no hay otro camino; recuerda que no hay resurrección sin cruz. ¿Sabes distinguir entre la cruz de Cristo y las cruces dañinas que solemos generar con nuestro estilo de vida incoherente?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *