Publicado el Deja un comentario

Evangelio del día y comentario – 8 de junio de 2021

Mt 5, 13-16: Ustedes son la luz del mundo

Medardo (550) 2Cor 1, 18-22: Jesús cumplió su palabra Salmo 118: Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo

Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes son la sal de la tierra: si la sal se vuelve sosa, ¿con qué se le devolverá su sabor? Sólo sirve para tirarla y que la pise la gente. 14Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad construida sobre un monte. 15No se enciende una lámpara para meterla en un cajón, sino que se pone en el candelero para que alumbre a todos en la casa. 16Brille igualmente la luz de ustedes ante los hombres, de modo que cuando ellos vean sus buenas obras, glorifiquen al Padre de ustedes que está en el cielo.

Comentario

Después de proclamar las bienaventuranzas, Jesús da a conocer lo que piensa y espera de sus seguidores: aunque sean un grupo ínfimo dentro del vasto Imperio Romano, han de ser la “sal” que necesita la tierra y la “luz” que le hace falta al mundo. Tanto la sal como la luz no pueden permanecer aisladas u ocultas, porque entonces no sirven para nada. La sal necesita entrar en contacto con los alimentos para darles sabor y evitar que se corrompan, y la luz debe ser colocada en lo alto para iluminar. Al respecto, el papa Francisco dice: “Prefiero una iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle que una iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” (Evangelii Gaudium 49). El texto termina con un llamado a evitar el orgullo y la vanidad: la práctica de las buenas obras no debe llevarnos a la arrogancia. La misión del discípulo es ser luz y sal… para la mayor gloria de Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *