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Evangelio del día y comentario – 8 de abril de 2021

Lc 24, 35-48: El Mesías resucitará

En octava de Pascua Dionisio (s. II) Hch 3, 11-26: Dios lo resucitó Salmo 8: Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

Los dos discípulos de Emaús contaron lo que les había sucedido en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. 36Estaban hablando de esto, cuando se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: La paz esté con ustedes. 37Espantados y temblando de miedo, pensaban que era un fantasma. 38Pero él les dijo: ¿Por qué se asustan tanto? ¿Por qué tantas dudas? 39Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean, un fantasma no tiene carne y hueso, como ven que yo tengo. 40Dicho esto, les mostró las manos y los pies. 41Era tal el gozo y el asombro que no acababan de creer, entonces les dijo: ¿Tienen aquí algo de comer? 42Le ofrecieron un trozo de pescado asado. 43Lo tomó y lo comió en su presencia. 44Después les dijo: Esto es lo que les decía cuando todavía estaba con ustedes: que tenía que cumplirse en mí todo lo escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45Entonces les abrió la inteligencia para que comprendieran la Escritura. 46Y añadió: Así está escrito: que el Mesías tenía que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día; 47que en su nombre se predicaría penitencia y perdón de pecados a todas las naciones, empezando por Jerusalén. 48Ustedes son testigos de todo esto.

Comentario

Es curioso que en estos días nos hemos encontrado con preguntas: ¿A quién buscas? ¿De qué hablan? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué se asustan? ¿Por qué tantas dudas? Estas preguntas dejan ver el miedo, la duda y la incertidumbre de los discípulos. Posiblemente fueron las preguntas que se hicieron los primeros discípulos ante el acontecimiento misterioso y maravilloso del Resucitado. Preguntas que van revelando respuestas. Son respuestas que alcanzan lo más hondo del ser humano que se abre a la experiencia del Espíritu. Son las respuestas que llenan de sentido la existencia, que devuelven la esperanza en medio del fracaso, que animan la alegría en medio de la tristeza y que comunican el vigor en medio de la debilidad. Quizá también son nuestras preguntas desde el lugar de la incertidumbre de la vida. Pero ahí está el Maestro interpelando e iluminando con su palabra, compartiendo el pan del amor y de la paz con nosotros. ¿Cuáles son tus preguntas más hondas frente a la vida? ¿Has encontrado respuesta? ¿Dónde?

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