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Evangelio del día y comentario – 7 de noviembre de 2020

Lc 16, 9-15: ¿Quién les confiará lo valioso?

Vicente Grossi (1917) Primera lectura: Flp 4, 10-19 Todo lo puedo en Dios Salmo responsorial: Sal 111, 1-2.5-6.8a y 9

Enseñó Jesús: Yo les digo que con el dinero sucio se ganen amigos, de modo que, cuando se acabe, ellos los reciban en la morada eterna. 10El que es fiel en lo poco, es fiel en lo mucho; el que es deshonesto en lo poco, es deshonesto en lo mucho. 11Si con el dinero sucio no han sido de confianza, ¿quién les confiará el legítimo? 12Si con lo ajeno no han sido de confianza, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes? 13Un empleado no puede estar al servicio de dos señores: porque odiará a uno y amará al otro o apreciará a uno y despreciará al otro. No pueden estar al servicio de Dios y del dinero. 14Los fariseos, que eran muy amigos del dinero, oían todo esto y se burlaban de él. 15Él les dijo: Ustedes pasan por justos ante los hombres, pero Dios los conoce por dentro. Porque lo que los hombres tienen por grande Dios lo aborrece.

Comentario

Lucas encuentra incompatible las riquezas con el discipulado que Jesús propone, por estar la riqueza unida a la idolatría. En el mundo antiguo, la divinidad que proveía y garantizaba la economía, era la diosa fenicia llamada “Mamona”. Esta idolatría representa un verdadero obstáculo en el seguimiento a Jesús. “Mamona” como idolatría tiene en su base una economía deshonesta, es injusta por naturaleza porque “bendice a unos pocos” y deja en la miseria a muchos. Por esto, cuando Jesús enfrenta a los fariseos, los acusa de idolatría porque se han puesto al servicio del dinero, de la diosa “Mamona” y han abandonado el servicio del Dios verdadero. Hoy, la acción de “Mamona” es más atractiva y seductora. La propuesta de Jesús en relación con la pobreza/riqueza parece arcaica e incompatible con nuestro modo de vivir la fe. Nuestra sociedad (¿y nuestra iglesia?) promueve más el evangelio de la prosperidad (Mamona), que el Evangelio de Jesús, que le ha puesto un límite al “dinero injusto”

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