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Evangelio del día y comentario – 7 de junio de 2021

Mt 5, 1-12: Dichosos los pobres

Mateo Talbot (1925) 2Cor 1, 1-7: Dios nos consuela Salmo 33: Gusten y vean qué bueno es el Señor

En aquel tiempo, al ver a la multitud, Jesús subió al monte. Se sentó y se le acercaron los discípulos. 2 Tomó la palabra y comenzó a enseñarles del siguiente modo: 3 Felices los pobres de corazón, porque el reino de los cielos les pertenece. 4 Felices los afligidos, porque serán consolados. 5 Felices los desposeídos, porque heredarán la tierra. 6 Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. 7 Felices los misericordiosos, porque serán tratados con misericordia. 8 Felices los limpios de corazón, porque verán a Dios. 9 Felices los que trabajan por la paz, porque se llamarán hijos de Dios. 10Felices los perseguidos por causa del bien, porque el reino de los cielos les pertenece. 11Felices ustedes cuando los injurien y los persigan y los calumnien falsamente de todo por mi causa. 12Alégrense y pónganse contentos porque el premio que les espera en el cielo es abundante. De ese mismo modo persiguieron a los profetas anteriores a ustedes.

Comentario

Tal como antes lo hiciera Moisés, Jesús se sube a un monte para hacerse oír por la multitud. Pero esta vez no son mandamientos los que proclama, sino más bien un camino a la verdadera felicidad. Las primeras bienaventuranzas se refieren a aquellos que sufren… son palabras de consuelo, pero a la vez son un llamado a tomar acción para eliminar las causas de sus tribulaciones. En la medida que los creyentes se esfuercen por hacer este mundo más humano, serán dichosos. Y es por lo que llama también felices a los compasivos, a los de corazón limpio y a los que buscan y trabajan por la paz y la justicia. Jesús termina dejando bien claro los riesgos que asumen los que tratan de seguir este plan de vida. Su propuesta va en contra de los poderosos que ponen la felicidad en determinados valores, empezando por el dinero. Por eso los seguidores de Jesús tienen que estar dispuestos incluso a sufrir persecución… pero siempre teniendo presente la recompensa que se ofrece.

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