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Evangelio del día y comentario – 7 de febrero de 2020

Mc 6, 14-29: Muerte del Bautista

Juliana de Florencia (s. IV) Primera lectura: Eclo 47, 2-11 David amó a su Creador Salmo responsorial: Sal 17, 31.47 y 50.51

… 17Herodes había mandado arrestar a Juan y lo había encarcelado, por instigación de Herodías, esposa de su hermano Felipe, con la que se había casado. 18Juan le decía a Herodes que no le era lícito tener a la mujer de su hermano. 19Herodías le tenía rencor y quería darle muerte; pero no podía, 20porque Herodes respetaba a Juan; sabiendo que era hombre honrado y santo, lo protegía; hacía muchas cosas aconsejado por él y lo escuchaba con agrado. 21Llegó la oportunidad cuando, para su cumpleaños, Herodes ofreció un banquete a sus dignatarios, sus comandantes y a la gente principal de Galilea. 22Entró la hija de Herodías, bailó y gustó a Herodes y a los convidados. El rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, que te lo daré… 24Ella salió y preguntó a su madre: ¿Qué le pido? Le respondió: La cabeza de Juan el Bautista. 25Entró enseguida, se acercó al rey y le pidió: Quiero que me des inmediatamente, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista. 26El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y por los convidados, no quiso contrariarla. 27Y despachó inmediatamente a un Verdugo con orden de traer la cabeza de Juan. El verdugo fue y lo decapitó en la prisión, 28trajo en una bandeja la cabeza y se la entregó a la muchacha; ella se la entregó a su madre. 29Sus discípulos, al enterarse, fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

Comentario

Cuando las personas se empeñan en mantener los privilegios y conveniencias que les da el poder, son capaces de destruir vidas humanas sin importar su inocencia. Nuestra tierra americana y caribeña está bañada con sangre de profetas y mártires. La mayoría de ellos incomprendidos, incluso por sus mismos hermanos en la fe. Pero el Espíritu profético ha actuado en ellos y sigue actuando en personas y comunidades que son coherentes con su compromiso bautismal y eclesial. Así como Juan el Bautista, fiel y radical hasta el fin, también nos sentimos desafiados para vivir a cabalidad y con profunda convicción y autenticidad el seguimiento de Jesús, el profeta mártir que nos acompaña en nuestro trasegar por la historia. A la luz de la Palabra de Dios, examinemos cómo vivimos nuestra vocación profética y si estamos preparados para el martirio (cruento o no).

1 comentario en “Evangelio del día y comentario – 7 de febrero de 2020

  1. Felices los que retienen la Palabra de Dios con un corazón bien dispuesto y dan fruto gracias a su constanci, lc8,15

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