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Evangelio del día y comentario – 7 de agosto de 2019

ABP

Mt 15, 21-28: ¡Mujer, qué grande es tu fe!

Cayetano, fundador (1547) / Sixto, papa y mártir (258)
Primera Lectura: Nm 13, 1-2. 25 – 14, 1. 26-33 Cargarán su culpa cuarenta años
Salmo responsorial: Sal 105, 6-7a. 13-14. 21-22. 23

En aquel tiempo fue Jesús a la región de Tiro y Sidón. Una mujer cananea de la zona salió gritando: ¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija es atormentada por un demonio. Él no respondió una palabra. Se acercaron los discípulos y le suplicaron. Señor, atiéndela, para que no siga gritando detrás de nosotros. Él contestó: ¡He sido enviado solamente a las ovejas perdidas de la Casa de Israel! Pero ella se acercó y se postró ante él diciendo: ¡Señor, ayúdame! Él respondió: No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perritos. Ella replicó: Es verdad, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños. Entonces Jesús le contestó: Mujer, ¡qué fe tan grande tienes! Que se cumplan tus deseos. Y en aquel momento, su hija quedó sana.

Comentario

Hoy tenemos dos enseñanzas. La primera es la fe en humildad de la mujer ante la dura respuesta de Jesús a su petición. ¿Cuántas veces no nos hemos sentido defraudados después de pedir al Señor con insistencia y no captar su presencia y ayuda? Esta mujer cananea, es decir, pagana y que no pertenecía al pueblo de Israel, nos enseña lo que se puede lograr con una fe perseverante. Ella nos muestra los elementos que deben adornar nuestra fe. Son humildad, mansedumbre, arrodillarse ante el Señor y suplicar. Recordemos que la fe verdadera no se apoya en los favores recibidos de Dios, sino en la persona de Jesús. Por eso, hay que perseverar en la oración aun cuando no obtenemos respuesta alguna. La segunda es la mente abierta que Jesús manifiesta ante la situación que experimentó. Él vino para las ovejas de Israel, sin embargo, entiende que el reinado de Dios pertenece no a un pueblo sino a los que tienen una gran fe. ¿Te consideras una persona de fe y mente abierta?

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