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Evangelio del día y comentario – 5 de agosto de 2020

Mt 15, 21-28: ¡Mujer, qué grande es tu fe!

Basílica de Sta. Ma. la Mayor Primera lectura: Jr 31, 1-7 Te amé con amor eterno Salmo responsorial: Interleccional Jr 31, 10.11-12b.13

En aquel tiempo fue Jesús a la región de Tiro y Sidón. 22Una mujer cananea de la zona salió gritando: ¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija es atormentada por un demonio. 23Él no respondió una palabra. Se acercaron los discípulos y le suplicaron: Señor, atiéndela, para que no siga gritando detrás de nosotros. 24Él contestó: ¡He sido enviado solamente a las ovejas perdidas de la Casa de Israel! 25Pero ella se acercó y se postró ante él diciendo: ¡Señor, ayúdame! 26Él respondió: No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perritos. 27Ella replicó: Es verdad, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños. 28Entonces Jesús le contestó: Mujer, ¡qué fe tan grande tienes! Que se cumplan tus deseos. Y en aquel momento, su hija quedó sana.

Comentario

El relato de hoy está precedido de la discusión que tiene Jesús sobre las cosas puras e impuras, en donde declara puros todos los alimentos y de esa manera libera a los discípulos de esa atadura entre la pureza e impureza. Jesús se aleja de Galilea, y acoge a una mujer cananea que grita angustiada. Del diálogo de Jesús con ella, encontramos que ella por su amor maternal no se preocupa de los preceptos religiosos o las reacciones de los discípulos. En Jesús aparece un lenguaje propio de su contexto judío, el pueblo que se consideraba elegido trataba de perros a los paganos. Pero, después, la insistencia de la mujer por la compasión también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de los dueños, logra que Jesús desaprenda las concepciones religiosas de la época y reaccione de manera inmediata: ¡que fe tan grande tienes! De esa manera tiene apertura hacia cualquier persona necesitada de su misericordia. ¿Cómo nos ayuda nuestra fe a desaprender hábitos rígidos y transformar la realidad?

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