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Evangelio del día y comentario – 4 de septiembre de 2020

Lc 5, 33-39: Vino nuevo en odres viejos

Rosalía (1160) Primera lectura: 1Cor 4, 1-5 Pondrá al descubierto su corazón Salmo responsorial: Sal 36, 3-4.5-6.27-28a.39-40

En aquel tiempo los escribas y fariseos dijeron a Jesús: Los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen sus oraciones, y lo mismo hacen los discípulos de los fariseos; en cambio los tuyos comen y beben. 34Jesús les contestó: ¿Pueden los invitados a la boda hacer ayuno mientras el novio está con ellos? 35Llegará un día en que el novio les será quitado, y aquel día ayunarán. 36Y les propuso una comparación: Nadie corta un trozo de un vestido nuevo para remendar uno viejo. Porque sería arruinar el nuevo, y el trozo nuevo no quedará bien con el vestido viejo. 37Nadie echa vino nuevo en odres viejos; pues el vino nuevo reventaría los odres, se derramaría y los odres se echarían a perder. 38El vino nuevo se ha de echar en odres nuevos. 39Nadie que ha bebido el vino viejo quiere vino nuevo; porque dice: el añejo es mejor.

Comentario

El Reino de Dios no cabe en estructuras viejas y caducas. El Reino es novedad que desborda toda institucionalidad, toda ley y toda tradición. Suele suceder en las parroquias tradicionales de nuestros pueblos. Las personas apegadas a la tradición y costumbre antiguas se resisten a cualquier cambio de todo género. También sucede con los agentes de pastoral y ministros eclesiales. Pegados más la tradición y las costumbres impiden que la Palabra de Dios siempre inédita, novedosa, sorprendente transforme personas, estructuras, instituciones y tradiciones que en su momento pudieron tener sentido y vigencia pero que ya no dicen nada y, por el contrario, estorban al anuncio siempre renovador y transformador del Evangelio de Jesús. El Concilio Vaticano II, los mensajes de los Pontífices del posconcilio y las conferencias episcopales de América Latina llaman a la conversión pastoral pero poco se asume esta invitación en la vida cotidiana. ¿Qué costumbres y tradiciones debo superar porque impiden que la novedad del Evangelio permeen mi vida y la de mi comunidad? ¿Cómo vives la conversión en tu vida personal?

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