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Evangelio del día y comentario – 4 de febrero de 2020

Mc 5, 21-43: Niña, levántate

Andrés Corsini (1373) Primera lectura: 2 Sm 18, 9-10.14b.24- 25a.31–19, 1 ¡Absalón, hijo mío! Salmo responsorial: Sal 85, 1-6

En aquel tiempo, Jesús cruzó, de nuevo en la barca, al otro lado del lago, y se reunió junto a él un gran gentío. Estando a la orilla 22llegó un jefe de la sinagoga llamado Jairo, y al verlo se postró a sus pies 23y le suplicó insistentemente: Mi hijita está agonizando. Ven e impón las manos sobre ella para que sane y conserve la vida. 24Se fue con él. Le seguía un gran gentío que lo apretaba por todos lados. 25Una mujer que llevaba doce años padeciendo hemorragias… 27al escuchar hablar de Jesús, se mezcló en el gentío, y por detrás le tocó el manto. 28Porque pensaba: Con sólo tocar su manto, quedaré sana. 29Al instante desapareció la hemorragia, y sintió en su cuerpo que había quedado sana. 30Jesús, consciente de que una fuerza había salido de él, se volvió a la gente y preguntó: ¿Quién me ha tocado el manto? 31Los discípulos le decían: Ves que la gente te está apretujando, y preguntas ¿quién te ha tocado? 32Él miraba alrededor para descubrir a la que lo había tocado. 33La mujer… le confesó toda la verdad. 34Él le dijo: Hija, tu fe te ha sanado. Vete en paz y sigue sana de tu dolencia. 35Aún estaba hablando cuando llegaron algunos de la casa del jefe de la sinagoga y dijeron: Tu hija ha muerto. No sigas molestando al Maestro… 41Sujetando a la niña de la mano, le dijo: Talitha qum, que significa: Chiquilla, te lo digo a ti, ¡levántate! 42Al instante la muchacha se levantó y se puso a caminar, tenía doce años. Ellos quedaron fuera de sí del asombro. 43Entonces les encargó encarecidamente que nadie se enterara de esto. Después dijo que le dieran de comer.

Comentario

La enfermedad doblega, deprime y oprime. En los tiempos de Jesús la enfermedad, además de debilitar las fuerzas y postrar a las personas, tenía una connotación más grave. El enfermo era considerado una persona impura, pecaminosa y maldita por Dios. Peor aún si la víctima era mujer y, más aún, menor de edad. Como mujer, no tiene ningún valor ante la sociedad religiosa de entonces, como niña menos, ya que su condición era similar a la de un esclavo. Aquí Jesús se revela como Señor de la vida, vencedor de la muerte. En segundo lugar, se percibe claramente cómo Jesús ha despertado la esperanza del pueblo empobrecido y oprimido dando vida, reconciliando, sanando y comunicando la alegría del reinado de Dios. Mira si en nuestro contexto somos signos de salud, vida y esperanza para nuestra gente.

0 comentarios en “Evangelio del día y comentario – 4 de febrero de 2020

  1. “Con sólo tocar su manto quedaré curada”…”Tu fé te ha salvado.”

    “No temas, basta que creas.” ” Talitá kum” Niña, yo te lo ordeno, levántate.”

    La fe nos conduce a Él, el encuentro personal con Jesús salva….

    Amanece , un nuevo sol se levanta…
    “¡levántate resplandece porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre tí..”

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