Publicado el Deja un comentario

Evangelio del día y comentario – 4 de agosto de 2020

Mt 15, 1-2.10-14: La planta que no haya plantado mi Padre, será arrancada de raíz

Juan María Vianney (1859) Primera lectura: Jr 30, 1-2.12-15.18-22 Yo cambiaré su suerte Salmo responsorial: Sal 101, 16-21.29 y 22-23

Uno de los temas delicados en el magisterio del papa Francisco son los casos de los sacerdotes y obispos señalados como responsables de abusos a menores. Una situación dolorosa en la Iglesia Católica especialmente en algunos países como Chile, México, Puerto Rico y Estados Unidos. El papa Francisco ha sido firme en sus declaraciones y ha aceptado la renuncia y dimisión de algunos clérigos. Parece que los escribas y fariseos buscan cualquier pretexto para acusar y pelear con Jesús y hasta provocarlo. Cuándo le dicen tus discípulos no se lavan las manos antes de comer en realidad le están diciendo: “tú les das permiso de comer con las manos impuras”. En el fondo la acusación no era contra los discípulos sino contra Jesús mismo, quien contundente declara: la raíz de la impureza reside en el corazón de las personas que se manifiesta en sus actitudes y en sus actos. ¿Cómo cultivar la pureza en los candidatos a la vida sacerdotal? ¿De qué manera ayudamos a nuestros pastores para que vivan con transparencia y humildad su ministerio?

Comentario

Uno de los temas delicados en el magisterio del papa Francisco son los casos de los sacerdotes y obispos señalados como responsables de abusos a menores. Una situación dolorosa en la Iglesia Católica especialmente en algunos países como Chile, México, Puerto Rico y Estados Unidos. El papa Francisco ha sido firme en sus declaraciones y ha aceptado la renuncia y dimisión de algunos clérigos. Parece que los escribas y fariseos buscan cualquier pretexto para acusar y pelear con Jesús y hasta provocarlo. Cuándo le dicen tus discípulos no se lavan las manos antes de comer en realidad le están diciendo: “tú les das permiso de comer con las manos impuras”. En el fondo la acusación no era contra los discípulos sino contra Jesús mismo, quien contundente declara: la raíz de la impureza reside en el corazón de las personas que se manifiesta en sus actitudes y en sus actos. ¿Cómo cultivar la pureza en los candidatos a la vida sacerdotal? ¿De qué manera ayudamos a nuestros pastores para que vivan con transparencia y humildad su ministerio?

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *