Publicado el Deja un comentario

Evangelio del día y comentario – 30 de julio de 2021

Mt 13, 54-58: ¿No es el hijo del carpintero?

María de Jesús Venegas (1959) Pedro Crisólogo (451) Lv 23, 1.4-11.15-16.27.34b-37: Se reunirán en asamblea Salmo 80: Clamen a Dios nuestra fuerza

En aquel tiempo se dirigió Jesús a su ciudad y se puso a enseñarles en su sinagoga. Ellos preguntaban asombrados: ¿De dónde saca éste su saber y sus milagros? 55¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? 56Sus hermanas, ¿no viven entre nosotros? ¿De dónde saca todo eso? 57Y esto era para ellos un obstáculo. Jesús les dijo: A un profeta sólo lo desprecian en su patria y en su casa. 58Y por su incredulidad, no hizo allí muchos milagros.

Comentario

El obstáculo más evidente de este evangelio es la incredulidad de algunos paisanos de Jesús. Son ellos los que ponen límite a los milagros. Dice el texto que por ello Jesús no hizo allí muchos milagros. A estas personas les faltaba el milagro principal: escuchar a Dios y creer que Él. Creer que Dios se manifiesta en los sencillos y descalificados de la sociedad. Ellos escucharon a Jesús decir: Te alabo Padre porque has revelado estas cosas a la gente sencilla (Mt 11, 25). En una sociedad materialista donde el prestigio y el poder son valores supremos, se llega a descalificar y excluir a las personas. Jesús denuncia la ceguera ante el profetismo de los sencillos. El texto da pie para pensar en que hubo gente que sí creyó y recibió milagros. Descubrimos gratamente que en medio de las comunidades hay personas que son un rayo de luz y esperanza. Son un ejemplo por seguir. Me puedo preguntar: ¿soy obstáculo o hilo conductor de luz y esperanza en mi comunidad de fe, entorno familiar, social o laboral?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *