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Evangelio del día y comentario – 26 de febrero de 2020

Mt 6, 1-6.16-18: Tu Padre te recompensará

Miércoles de Ceniza Primera lectura: Jl 2, 12-18 Rasguen sus corazones Salmo responsorial: Sal 50, 3-6a.12-14.17 Segunda lectura: 2Cor 5, 20–6, 2 Reconcíliense con Dios

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Cuídense de hacer obras buenas en público solamente para que los vean; de lo contrario no serán recompensados por su Padre del cielo. 2 Cuando des limosna no hagas tocar la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que los alabe la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga. 3 Cuando tú hagas limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; 4 de ese modo tu limosna quedará escondida, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. 5 Cuando ustedes oren no hagan como los hipócritas, que gustan rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse a la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga. 6 Cuando tú vayas a orar, entra en tu habitación, cierra la puerta y reza a tu Padre a escondidas. Y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. 16Cuando ustedes ayunen no pongan cara triste como los hipócritas, que desfiguran la cara para hacer ver a la gente que ayunan. Les aseguro que ya han recibido su paga. 17Cuando tú ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, 18de modo que tu ayuno no lo vean los demás, sino tu Padre, que está escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.

Comentario

La Iglesia nos propone este tiempo de cuaresma para ejercitarnos en la práctica del amor a un nivel mucho más profundo. Tres temas se nos presentan para vivir el amor que a lo largo de la historia cristiana han favorecido el incremento de la humanización. Estos temas son: ayuno, limosna y oración. Estas tres realidades se nos presentan para incrementar la vida, en relación con el todo: conmigo mismo, con los otros y con Dios. El ayuno es una propuesta que nos convoca al cuidado y equilibrio de la propia vida, para que ella quede abierta y disponible para los hermanos y para Dios. La limosna coloca al creyente en la horizontalidad del amor. La vida cristiana solo se vive en honda responsabilidad con la vida de los otros. Salvar a los hermanos de las miserias y opresiones es la tarea cristiana. La oración es la experiencia que, al colocar al creyente en relación con Dios, lo capacita para seguir trabajando sobre su propia vida y sobre la transformación de la historia en solidaridad y justicia.

1 comentario en “Evangelio del día y comentario – 26 de febrero de 2020

  1. Comenzamos un hermoso tiempo, Dios nos de la Gracia de redescubrir esta bendición….reconocer a Dios como Dios en nuestras vidas, y descubrir a Dios en nuestros hermanos…un hermoso itinerario hacia La Pascua…gracias por este compartir

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