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Evangelio del día y comentario – 26 de abril de 2021

Jn 10, 1-10: Yo soy la puerta de las ovejas

Rafael Arnaiz (1936) Hch 11, 1-18: Dios les concedió la conversión Salmo 41: Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo

En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos: Les aseguro: el que no entra por la puerta al corral de las ovejas, sino saltando por otra parte, es un ladrón y asaltante. 2 El que entra por la puerta es el pastor del rebaño. 3 El cuidador le abre, las ovejas oyen su voz, él llama a las suyas por su nombre y las saca. 4 Cuando ha sacado a todas las suyas, camina delante de ellas y ellas le siguen; porque reconocen su voz. 5 A un extraño no le siguen, sino que escapan de él, porque no reconocen la voz de los extraños. 6 Ésta es la parábola que Jesús les propuso, pero ellos no entendieron a qué se refería. 7 Entonces, les habló otra vez: Les aseguro que yo soy la puerta del rebaño. 8 Todos los que vinieron [antes de mí] eran ladrones y asaltantes; pero las ovejas no los escucharon. 9 Yo soy la puerta: quien entra por mí se salvará; podrá entrar y salir y encontrar pastos. 10El ladrón no viene más que a robar, matar y destrozar. Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia.

Comentario

Jesús continúa con el relato del pastor y las ovejas. Ahora aparecen figuras nuevas: ladrón y puerta. También clarifica quiénes son los destinatarios de esta narración: los fariseos, que sabemos, era un movimiento religioso celoso, cuidadoso y escrupuloso del cumplimiento exacto de los preceptos de la ley. Según otros pasajes evangélicos, se fijaban demasiado en la formalidad externa del culto y la moral pero descuidaban por completo a la persona humana, el ejercicio de la misericordia y la justicia para con los demás. Y es verdad, cuando ponemos demasiado énfasis en la norma, la rúbrica, el principio, la tradición y la costumbre corremos el grave riesgo de quedarnos en la superficie de las cosas. La invitación que nos hace Jesús en este evangelio es que seamos pastores bondadosos y convencidos, puerta de acogida fraterna para muchos hermanos que sufren, fuente de vida abundante para todos, al estilo de Jesús. ¿Cómo puedes impulsar la vivencia de estos valores en ti y en tu comunidad?

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