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Evangelio del día y comentario – 25 de diciembre de 2020

Lc 2, 1-14: Hoy nos ha nacido un Salvador

NATIVIDAD DEL SEÑOR Primera lectura: Is 9, 1-6 Un niño nos ha nacido Salmo responsorial: Sal 95, 1-3.11-13 Segunda lectura: Tit 2, 11-14 Ha aparecido la gracia de Dios para todo

Por entonces se promulgó un decreto del emperador Augusto que ordenaba a todo el mundo inscribirse en un censo. 2 Éste fue el primer censo, realizado siendo Quirino gobernador de Siria. 3 Acudían todos a inscribirse, cada uno en su ciudad. 4 José subió de Nazaret, ciudad de Galilea, a la Ciudad de David en Judea, llamada Belén, pues pertenecía a la Casa y familia de David, 5 a inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada. 6 Estando ellos allí, le llegó la hora del parto 7 y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no habían encontrado sitio en la posada. 8 Había unos pastores en la zona que cuidaban por turnos los rebaños a la intemperie. 9 Un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor los cercó de resplandor y ellos sintieron un gran temor. 10El ángel les dijo: No teman. Miren, les doy una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo: 11Hoy les ha nacido en la Ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor. 12Esto les servirá de señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. 13Al ángel, en ese momento, se le juntó otra gran cantidad de ángeles, que alababan a Dios diciendo: 14¡Gloria a Dios en lo alto y en la tierra paz a los hombres amados por él!.

Comentario

Feliz Navidad a todos los lectores del Diario Bíblico. La obra de un Niño recién nacido nos reúne de nuevo en esta fiesta. Trae en medio de la noche del mundo paz y justicia. Hoy nos ha nacido un Salvador. Estamos invitados con el salmo 95 a entonar a Dios un canto nuevo. La Navidad nos recuerda que este Niño es el Señor de la historia y no los emperadores que imponen censos para mantener sus ejércitos y palacios. El pesebre, los pañales, un niño y la montaña de ternura de una madre que lo cuida y amamanta, y unos pastores, los más despreciados de la época por sospechosos y por impuros ante el templo: estos son los signos navideños de este Niño, el Dios con nosotros. Viene en la humildad de nuestra carne, escoge a los que viven en las periferias para iniciar un movimiento de paz, justicia, y alegría. El planeta lleva dentro de sí el tatuaje de la Navidad. Todo el tiempo es Navidad. Limpiémonos de la navidad de los anuncios comerciales.

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