fbpx

Evangelio del día y comentario – 23 de marzo de 2020

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

Jn 4, 43-54: Tu hijo está sano

Toribio de Mogrovejo (1606) Primera lectura: Is 65, 17-21 No se oirán llantos Salmo responsorial: Sal 29,2.4.5-6.11-12a.13b

En aquel tiempo, pasados dos días, Jesús se trasladó de Samaría a Galilea. 44Jesús mismo había declarado que un profeta no recibe honores en su patria. 45Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien porque habían visto todo lo que hizo en Jerusalén durante las fiestas; ya que también ellos habían estado allá. 46Fue de nuevo a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había allí un funcionario real cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaún. 47Al oír que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a visitarlo y le suplicaba que bajase a sanar a su hijo moribundo. 48Jesús le dijo: Si no ven signos y prodigios, ustedes no creen. 49Le dice el funcionario real: Señor, baja antes de que muera mi muchacho. 50Jesús le dice: Regresa tranquilo, que tu hijo sigue vivo. El hombre creyó lo que le decía Jesús y se puso en camino. 51Iba ya bajando, cuando sus sirvientes le salieron al encuentro para anunciarle que su muchacho estaba sano. 52Les preguntó a qué hora se había puesto bien, y le dijeron que el día anterior a la una se le había pasado la fiebre. 53Comprobó el padre que era la hora en que Jesús le había dicho que su hijo seguía vivo. Y creyó en él con toda su familia. 54Ésta fue la segunda señal que hizo Jesús cuando se trasladó de Judea a Galilea.

Comentario

En el evangelio de Juan la vida está ligada al creer en la Palabra de Dios. Jesús, quién revela la totalidad de Dios, es la Palabra de Dios. Él es quien dice quién es Dios. La palabra de Jesús es contundente. Le dice al funcionario real: regresa tranquilo, que tu hijo sigue vivo, y así ha sucedido. Esa Palabra de Dios, que es Jesús, es la vida de todo cuanto existe y tiene el poder de hacer hijos de Dios a cuantos la aceptan. Esta porción del evangelio de hoy narra el segundo signo que Jesús hizo en el evangelio de Juan. Es en definitiva, este segundo signo, la explicación del primero, ocurrido también en Caná (Jn 2, 1ss). Estos dos signos en los capítulos iniciales de Juan se complementan, dándole sentido de plenitud a la obra de Jesús, por eso su Palabra hace posible el “vino mejor”, la alegría y el amor, y ambos hacen posible “la vida” real a todos los que se adhieren a Jesús y a su obra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *