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Evangelio del día y comentario – 22 de julio de 2020

Jn 20, 1-2.11-18: Mujer, ¿por qué lloras?

María Magdalena (s. I) Primera lectura: Cant 3, 1-4a Encontré el amor Salmo responsorial: Sal 62, 2-6.8-9

El primer día de la semana, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena va al sepulcro y observa que la piedra está retirada del sepulcro. 2 Llega corriendo a donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, el que era muy amigo de Jesús, y les dice: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto. 11María estaba afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro 12y ve dos ángeles vestidos de blanco, sentados: uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había estado el cadáver de Jesús. 13Le dicen: Mujer, ¿por qué lloras? María responde: Porque se han llevado a mi señor y no sé dónde lo han puesto. 14Al decir esto, se dio media vuelta y ve a Jesús de pie; pero no lo reconoció. 15Jesús le dice: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, creyendo que era el jardinero, le dice: Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo. 16Jesús le dice: ¡María! Ella se vuelve y le dice en hebreo: Rabbuni, que significa maestro.17Le dice Jesús: Déjame, que todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre, el Padre de ustedes, a mi Dios, el Dios de ustedes. 18María Magdalena fue a anunciar a los discípulos: He visto al Señor y me ha dicho esto.

Comentario

Los estudiosos de la Biblia nos dicen sobre el relato de la aparición del Resucitado que es prácticamente imposible armonizar los “datos”. Es mejor hablar de la experiencia del Resucitado. En ese sentido, los evangelios tratan de contarnos cómo vivieron los discípulos la experiencia personal de encontrarse de nuevo con Jesús, ahora lleno de vida. El texto de hoy nos trae la experiencia que vivió una de sus seguidoras más cercanas, una mujer a la que ni la Iglesia ni la cultura popular ha hecho justicia. Algo que no le podrán quitar ni borrar jamás es su cercanía con Jesús y la preferencia de Él hacia esta mujer de Magdala; a tal punto que las primeras comunidades cristianas la recordarán y lo pondrán por escrito en los textos de la resurrección, por ser ella la que les comunicará que ya no hay abismo entre Dios y los hombres, pues Jesús venció a la muerte. Y nosotros, ¿qué valores encontramos en María Magdalena? ¿Qué cualidades de ella rescatamos para la Iglesia de hoy?

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