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Evangelio del día y comentario – 20 de marzo de 2021

Jn 7, 40-53: ¿De Galilea vendrá el Mesías?

José Bilczewski (1923) María Josefa del Cor. de Jesús (1912) Jr 11, 18-20: Seré llevado al matadero Salmo 7: Señor, Dios mío, a ti me acojo

En aquel tiempo algunos de la multitud, al oír estas palabras, decían: Éste es realmente el profeta. 41Otros decían: Éste es el Mesías. Otros preguntaban: ¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea? 42¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de David? 43La gente estaba dividida a causa de él. 44Algunos intentaban arrestarlo, pero nadie se atrevió a hacerlo. 45Cuando los guardias volvieron, los sumos sacerdotes y los fariseos les preguntaron: ¿Por qué no lo han traído? 46Ellos contestaron: Jamás hombre alguno habló como habla este hombre. 47Replicaron los fariseos: ¿También ustedes se han dejado engañar? 48¿Quién de los jefes o de los fariseos ha creído en él? 49Sólo esa maldita gente, que no conoce la ley. 50Nicodemo, uno de ellos, que había acudido a Jesús en otra ocasión, les dijo: 51¿Acaso nuestra ley condena a alguien sin haberlo escuchado antes para saber lo que hizo? 52Le contestaron: ¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas. 53Y cada uno se marchó por su lado.

En aquel tiempo algunos de la multitud, al oír estas palabras, decían: Éste es realmente el profeta. 41Otros decían: Éste es el Mesías. Otros preguntaban: ¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea? 42¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de David? 43La gente estaba dividida a causa de él. 44Algunos intentaban arrestarlo, pero nadie se atrevió a hacerlo. 45Cuando los guardias volvieron, los sumos sacerdotes y los fariseos les preguntaron: ¿Por qué no lo han traído? 46Ellos contestaron: Jamás hombre alguno habló como habla este hombre. 47Replicaron los fariseos: ¿También ustedes se han dejado engañar? 48¿Quién de los jefes o de los fariseos ha creído en él? 49Sólo esa maldita gente, que no conoce la ley. 50Nicodemo, uno de ellos, que había acudido a Jesús en otra ocasión, les dijo: 51¿Acaso nuestra ley condena a alguien sin haberlo escuchado antes para saber lo que hizo? 52Le contestaron: ¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas. 53Y cada uno se marchó por su lado.

Comentario

El evangelio evidencia la distancia entre los líderes judíos y el pueblo piadoso. Las autoridades tienen la responsabilidad de velar por el bien del pueblo, que está normado, es decir, la forma de procurarlo es ajustándose a lo estipulado en la Ley, a la que Jesús de Nazaret debe apegarse. El conocimiento de la ley, en los términos de los fariseos, es lo que impide caer engañado por los falsos profetas. Solo que no están dispuestos a escuchar al indiciado, y así socavan el orden legal; se autoengañan. Lo que da fuerza a la autoridad es el ejercicio de la ley. El conocimiento de ella lleva al reconocimiento de su espíritu, que siempre alentará el bien común. Ante una novedad no prevista en la legislación, una autoridad debe recurrir al reconocimiento del espíritu de la ley y no solo a su letra, en busca de promover la justicia. El discípulo de Cristo está llamado a abandonar los estereotipos para abrazar la novedad que representa el Evangelio. ¿Qué novedad del Evangelio no queremos escuchar?

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