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Evangelio del día y comentario – 20 de abril de 2020

Jn 3, 1-8: Hay que renacer de nuevo

Inés de Montepulciano (1317) Primera lectura: Hch 4, 23-31 Los llenó el Espíritu Santo Salmo responsorial: Sal 2, 1-3.4-6.7-9

Había un hombre del partido fariseo, llamado Nicodemo, una autoridad entre los judíos. 2 Fue a visitarlo de noche y le dijo: Maestro, sabemos que vienes de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él. 3 Jesús le respondió: Te aseguro que, si uno no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Le responde Nicodemo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Podrá entrar de nuevo en el vientre materno para nacer? 5 Le contestó Jesús: Te aseguro que, si uno no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 De la carne nace carne, del Espíritu nace espíritu. 7 No te extrañes si te he dicho que hay que nacer de nuevo. 8 El viento sopla hacia donde quiere: oyes su rumor, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así sucede con el que ha nacido del Espíritu.

Comentario

Lucas, de varias maneras, en los Hechos de los Apóstoles, denuncia las condiciones represivas que padece la inicial comunidad cristiana, sobre todo de las autoridades religiosas. La represión es una reacción agresiva de la autoridad que se siente amenazada por “alguien” (persona o movimiento) que sale de su control. Al correr del tiempo, los cristianos se convirtieron en mayoritarios y en autoridad y marcaron la historia de muchos pueblos con represiones inhumanas. Más que en una religión, la fe cristiana se volvió un sistema de control de personas y sociedades, hasta que irrumpió la modernidad. Entender que el Espíritu de Dios no es propiedad exclusiva de ningún credo, autoridad ni personalidad, sino que pertenece a todos sus hijos ha sido arduo. Esta conciencia ha ido creciendo no solo a partir del intercambio comercial, sino de las ciencias humanas y de los medios de comunicación, que han acercado a los extraños y diferentes. Educarnos en la tolerancia comienza por el respeto y la escucha mutua. ¿Qué usos o costumbres de tu medio resultan intolerantes?

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