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Evangelio del día y comentario – 19 de noviembre de 2019

Lc 19, 1-10: El Hijo ha venido a salvar lo perdido}

N. S. de la Divina Providencia Primera lectura: 2Mac 6, 18-31 Legaré un noble ejemplo Salmo responsorial: Sal 3, 2-8b

En aquel tiempo entró Jesús en Jericó y atravesó la ciudad, 2 allí vivía un hombre llamado Zaqueo, jefe de recaudadores de impuestos y muy rico, 3 intentaba ver quién era Jesús; pero a causa del gentío, no lo conseguía, porque era bajo de estatura. 4 Se adelantó de una carrera y se subió a un árbol para verlo, pues iba a pasar por allí. 5 Cuando Jesús llegó al sitio, alzó la vista y le dijo: Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa. 6 Bajó rápidamente y lo recibió muy contento. 7 Al verlo, murmuraban todos porque entraba a hospedarse en casa de un pecador. 8 Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor: Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres, y a quien haya defraudado le devolveré cuatro veces más. 9 Jesús le dijo: Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también él es hijo de Abrahán. 10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y salvar lo perdido.

Comentario

Zaqueo es el jefe de cobradores de impuestos de Jericó y es un hombre muy rico. Los recaudadores de impuestos eran despreciados por ser colaboradores de los romanos y responsables directos de los onerosos impuestos. Su cargo también traía el desprecio religioso, eran considerados impuros, pecadores. El texto que vemos hoy es uno de búsqueda y encuentro. Por un lado, Zaqueo busca a Jesús y, por otro, Jesús encuentra a Zaqueo, le llama por su nombre y se invita a su casa. Así es la doble dimensión de la gracia: don gratuito de Dios que requiere de nuestra voluntad para ser recibida. Al reconocer a Jesús como su Señor, Zaqueo es capaz de librarse de la esclavitud del dinero y devolver a los pobres lo que es justo y por tanto recibe la palabra de salvación. Porque a eso ha venido Él, a salvarnos. Hoy día, ¿en qué consiste nuestra conversión para obtener la salvación? ¿Qué sería concretamente dar la mitad de nuestros bienes?

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