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Evangelio del día y comentario – 19 de diciembre de 2020

Lc 1, 5-25: Gabriel anuncia el nacimiento del Bautista

Nemesio, mártir (250) Primera lectura: Jue 13, 2-7.24-25a Anuncio del nacimiento de Sansón Salmo responsorial: Sal 70, 3-4a.5-6ab.16-17

En tiempo de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías; su mujer era descendiente de Aarón y se llamaba Isabel. 6 Los dos eran rectos a los ojos de Dios y vivían irreprochablemente de acuerdo con los mandatos y preceptos del Señor. 7 No tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos eran de edad avanzada. 8 Una vez … 11se le apareció un ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. 12Al verlo, Zacarías se asustó y quedó desconcertado. 13El ángel le dijo: No temas, Zacarías, que tu petición ha sido escuchada, y tu mujer Isabel te dará un hijo, a quien llamarás Juan. 14Te llenará de gozo y alegría y muchos se alegrarán de su nacimiento. 15Será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor. Estará lleno de Espíritu Santo desde el vientre materno 16y convertirá a muchos israelitas al Señor su Dios. 17Irá por delante, con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con los hijos, a los rebeldes con la sabiduría de los honrados; así preparará para el Señor un pueblo bien dispuesto. 18Zacarías respondió al ángel: ¿Qué garantía me das de eso? Porque yo soy anciano y mi mujer de edad avanzada. 19Le replicó el ángel: Yo soy Gabriel, que sirvo a Dios en su presencia: me ha enviado a hablarte, a darte esta Buena Noticia…

Comentario

El anuncio del nacimiento de una persona siempre será motivo de alegría y esperanza porque significa que la vida se renueva y puede llegar siempre algo mejor. Los nacimientos de Sansón y Juan Bautista, en este tiempo de Adviento, son la invitación a renovar nuestra confianza en el Señor que viene, pues de una situación difícil —si no es que imposible, pues ambas madres eran estériles— llega la vida. Estos anuncios nos preparan para creer en el nacimiento de una persona divina que asume nuestra naturaleza humana. Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre pide que tengamos una humilde confianza ya que también escucha nuestra oración, nos llena de su alegría y nos llama a ser sus colaboradores para renovar el mundo con nuestras acciones en bien de la justicia, la verdad, la fraternidad y la paz. ¿Cómo nos estamos preparando para acoger al que viene a nosotros?

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