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Evangelio del día y comentario – 18 de septiembre de 2021

Lc 8, 4-15: Algunas semillas dieron fruto

María Salvat Romero (1998) José de Cupertino (1663) 1Tim 6, 13-16: Guarda el Mandamiento Salmo 99: Entren en la presencia del Señor con vítores

Se reunió una gran multitud y se añadían los que iban acudiendo de una ciudad tras otra. Entonces Jesús les propuso una parábola: 5 Salió el sembrador a sembrar la semilla. Al sembrar, unos granos cayeron junto al camino; lo pisaron y los pájaros se los comieron. 6 Otros cayeron sobre piedras; brotaron y se secaron por falta de humedad. 7 Otros cayeron entre espinas, y al crecer las espinas con ellos, los ahogaron. 8 Otros cayeron en tierra fértil y dieron fruto al ciento por uno. Dicho esto, exclamó: Quien tenga oídos que escuche. 9 Los discípulos le preguntaron el sentido de la parábola, 10y él les respondió… La semilla es la palabra de Dios. 12Lo que cayó junto al camino son los que escuchan; pero enseguida viene el Diablo y les arranca del corazón la palabra, para que no crean y se salven. 13Lo que cayó entre piedras son los que al escuchar acogen con gozo la palabra, pero no echan raíces; ésos creen por un tiempo, pero al llegar la prueba se echan atrás. 14Lo que cayó entre cardos son los que escuchan; pero con las preocupaciones, la riqueza y los placeres de la vida se van ahogando y no maduran. 15Lo que cae en tierra fértil son los que escuchan la palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen y dan fruto gracias a su perseverancia.

Comentario

Decía el papa Juan Pablo II que vivimos en un mundo complejo y fragmentado. Comprobamos que la realidad es compleja. No hay un debate académico, político, económico o ecológico que no hable de los diversos riesgos y amenazas por las que pasa este mundo y del colapso de un sistema socio-económico que no es el más amigable con gran parte de la humanidad y del planeta. En este escenario, la palabra de Dios cae como semilla para dar fruto, a pesar de las dificultades y desesperanzas. Durante varios días del mes hemos meditado esta unidad literaria de san Lucas y hemos estado atentos a las enseñanzas y obras de Jesús en medio de sus paisanos. Ahora en la parábola del sembrador con su explicación exige de nuestra parte, como seguidores del Maestro, hacer germinar los frutos de justicia y de solidaridad como Él. Que forjemos una espiritualidad y una convicción sólida en esa Palabra, en ese proyecto de salvación con el único objetivo de implantar la soberanía de Dios, cuidando de la vida.

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