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Evangelio del día y comentario – 18 de octubre de 2019

Lc 10, 1-9: La mies es abundante, los obreros pocos

Lucas, evangelista (s. I) Primera lectura: 2Tim 4, 10-17b Lucas está conmigo Salmo responsorial: Sal 144, 10-13b. 17-18

En aquel tiempo designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y lugares adonde pensaba ir. 2 Les decía: La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los campos que envíe trabajadores para su cosecha. 3 Vayan, que yo los envío como ovejas entre lobos. 4 No lleven bolsa ni alforja ni sandalias. Por el camino no saluden a nadie. 5 Cuando entren en una casa, digan primero: Paz a esta casa. 6 Si hay allí alguno digno de paz, la paz descansará sobre él. De lo contrario, la paz regresará a ustedes. 7 Quédense en esa casa, comiendo y bebiendo lo que haya; porque el trabajador tiene derecho a su salario. No vayan de casa en casa. 8 Si entran en una ciudad y los reciben, coman de lo que les sirvan. 9 Sanen a los enfermos que haya y digan a la gente: El Reino de Dios ha llegado a ustedes.

Comentario

Hoy la Palabra nos habla de la práctica o praxis de vida de quien ha asumido el compromiso de servir al Evangelio. Práctica o praxis significa el acto humano que se dirige a otra persona, de donde surge la relación entre dos, principio de toda ética comunitaria. La misión cristiana se hace real en una praxis de vida concreta, es decir, en hechos prácticos tal como se refleja en la expresión griega Práxeis tôn Apostólōn, o en latín Āctūs Apostolōrum, que se traduce como “Hechos de los Apóstoles” por ejemplo. Esta misión se realiza siempre desde y para la comunidad. Por tal motivo, la misión comienza saliendo de dos en dos. Dos compañeros, dos corazones, un mismo sentir, un mismo camino. Será en la convivencia y en la contingencia de la travesía donde los discípulos hagan vida la praxis del Evangelio mediante el discernimiento, la lealtad, el consuelo, el cuidado y la compañía entre dos y para la comunidad. ¿Podría acaso anunciar el Evangelio quien no sabe acompañar, escuchar, comunicar, esperar y comprender?

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