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Evangelio del día y comentario – 16 de octubre de 2020

Lc 12, 1-7: Los cabellos de su cabeza están contados

Margarita Ma. de Alacoque (1690) Eduviges (1234) Primera lectura: Ef 1, 11-14 Han sido marcados con el Espíritu Salmo responsorial: Sal 32, 1-2.4-5.12-13

Miles de personas se agolpaban pisándose unos a otros. Jesús se dirigió primero a los discípulos: Cuídense de la levadura o sea, de la hipocresía de los fariseos. 2 Nada hay encubierto que no se descubra, nada oculto que no se divulgue. 3 Porque lo que digan de noche se escuchará en pleno día; lo que digan al oído en el sótano se proclamará desde las azoteas. 4 A ustedes mis amigos les digo que no teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. 5 Yo les indicaré a quién deben temer: teman al que después de matar tiene poder para arrojar al infierno. Sí, les repito, teman a ése. 6 ¿No se venden cinco gorriones por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. 7 En cuanto a ustedes hasta los pelos de su cabeza están todos contados. No tengan miedo, que ustedes valen más que muchos gorriones.

Comentario

Una de las actitudes fundamentales en la convivencia interhumana es la confianza y lo contrario a ella es el temor. Jesús sabe que sus discípulos están temerosos y por eso les previene de la levadura de los fariseos: la hipocresía. Si los cristianos somos un pueblo consagrado a Dios y estamos predestinados a la salvación divina, como dice Pablo, es necesario desenmascarar dicha levadura porque no hay nada oculto que no llegue a saberse y alimentar la confianza en Dios. Jesús brinda consuelo a los discípulos porque sabe que tienen miedo y con justa razón, porque están en riesgo de perder su vida. América Latina continúa con las venas abiertas. Muchas catequistas, religiosas y sacerdotes han sido perseguidos, torturados y asesinados por causa del Evangelio. Han sellado con sangre sus palabras; han rubricado su seguimiento con la entrega de la vida. Asumieron el conflicto sabiendo que, a los ojos de Dios, su vida era más valiosa que la de los gorriones. ¿Experimentas la confianza en Dios? ¿Quieres hacer memoria de los mártires de tu país?

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