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Evangelio del día y comentario – 16 de diciembre de 2019

Mt 21, 23-27: El bautismo de Juan, ¿de dónde venía?

Adelaida (999) Primera lectura: Nm 24, 2-7.15-17a Surge un astro, nacido de Jacob Salmo responsorial: Sal 24, 4-5a. 6-7bc. 8-9

En aquel tiempo, Jesús entró en el templo y se puso a enseñar. Se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo y le preguntaron: ¿Con qué autoridad haces eso? ¿Quién te ha dado tal autoridad? 24Jesús les contestó: Yo a mi vez les haré una pregunta, si me la responden, les diré con qué autoridad hago esto: 25El bautismo de Juan, ¿de dónde procedía?, ¿del cielo o de los hombres? Ellos discutían la cuestión: Si decimos que del cielo, nos dirá que por qué no le creímos; 26si decimos que de los hombres, nos asusta la gente, porque todos tienen a Juan por profeta. 27Así que respondieron a Jesús: No sabemos. Él les replicó: Entonces yo tampoco les digo con qué autoridad lo hago.

Comentario

La libertad del Espíritu de Dios es una de las convicciones bíblicas más arraigadas entre los cristianos. Esto es lo que brilla en el relato de Balán, aquel extranjero que debió bendecir a la gente cuando el rey que lo había contratado le exigía maldecirla. Pero esa libertad de Dios ha hecho camino secular también hacia los humanos adquiriendo diversas facetas o modos; pensemos en la libertad de expresión y en la libertad de pensamiento que han venido a constituirse en reconocidos derechos fundamentales de las personas a nivel universal. Los procesos educativos actuales tienen la libertad de pensamiento como ingrediente fundamental en la madurez de las personas. En efecto, de pequeños somos conducidos en las formas y criterios de vida de nuestros mayores, conforme crecemos en discreción y en el uso de la razón, comenzamos a preguntar y razonar sobre la validez de lo que hemos aprendido, hasta ir formulando criterios propios de vida. Balán, profetiza movido por el Espíritu de Dios. ¿Alienta en nosotros el mismo Espíritu? ¿Cómo alienta esto entre el pueblo de Dios?

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