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Evangelio del día y comentario – 16 de abril de 2021

Jn 6, 1-15: Les repartió el pan que quisieron

José Labre (1783) Hch 5, 34-42: Anunciaban el Evangelio Salmo 26: Una cosa pido al Señor: habitar en su casa

Después de esto pasó Jesús a la otra orilla del lago de Galilea, el Tiberíades. 2 Le seguía un gran gentío, porque veían las señales que hacía con los enfermos. 3 Jesús se retiró a un monte y allí se sentó con sus discípulos. 4 Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. 5 Levantando la vista y viendo el gentío que acudía a él, Jesús dice a Felipe: ¿Dónde compraremos pan para darles de comer? 6 Lo decía para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. 7 Felipe le contestó: Doscientas monedas de pan no bastarían para que a cada uno le tocase un pedazo. 8 Uno de los discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dice: 9 Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero, ¿qué es eso para tantos? 10Jesús dijo: Hagan que la gente se siente. Había hierba abundante en el lugar. Se sentaron. Los hombres eran cinco mil. 11Entonces Jesús tomó los panes, dio gracias y los repartió a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados: dándoles todo lo que quisieron. 12Cuando quedaron satisfechos, dice Jesús a los discípulos: Recojan las sobras para que no se desaproveche nada. 13Las recogieron y, con los trozos de los cinco panes de cebada que habían sobrado a los comensales, llenaron doce canastas. 14Cuando la gente vio la señal que había hecho, dijeron: Éste es el profeta que había de venir al mundo. 15Jesús, conociendo que pensaban venir para llevárselo y proclamarlo rey, se retiró de nuevo al monte, él solo.

Comentario

Las comunidades que viven cerca de las playas de los ríos o del mar suelen madrugar a pescar para conseguir el sustento del día. Cuando la pesca es generosa se comparte con los vecinos e, incluso, se guarda para varios días. Y en torno a la comida del pescado se reúne la familia y la comunidad. Es tal vez la experiencia de Jesús cuando se reúne con la comunidad expectante junto al lago. No solo les proporciona la Palabra de vida que sale de sus labios, sino también les enseña a compartir el alimento de la solidaridad. Para hacer comunidad y entrar en comunión hay que sentarse unos junto a otros. Sólo así es posible construir relaciones solidarias, equitativas y humanizantes. En este año internacional de la pesca llama la atención la necesidad de ayudar a cuidar los ríos y los mares para que no falte el sustento a las comunidades y pueblos rivereños. ¿Qué gestos de comunión y compartir solidario se dan en tu comunidad o contexto vital?

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