Publicado el Deja un comentario

Evangelio del día y comentario – 16 de abril de 2020

Lc 24, 35-48: El Mesías padecerá y resucitará

En octava de Pascua José Labre (1783) Primera lectura: Hch 3, 11-26 Mataron al autor de la vida Salmo responsorial: Sal 8, 2a.5-9

Los dos discípulos de Emaús contaron lo que les había sucedido en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. 36Estaban hablando de esto, cuando se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: La paz esté con ustedes. 37Espantados y temblando de miedo, pensaban que era un fantasma. 38Pero él les dijo: ¿Por qué se asustan tanto? ¿Por qué tantas dudas? 39Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean, un fantasma no tiene carne y hueso, como ven que yo tengo. 40Dicho esto, les mostró las manos y los pies. 41Era tal el gozo y el asombro que no acababan de creer, entonces les dijo: ¿Tienen aquí algo de comer? 42Le ofrecieron un trozo de pescado asado. 43Lo tomó y lo comió en su presencia. 44Después les dijo: Esto es lo que les decía cuando todavía estaba con ustedes: que tenía que cumplirse en mí todo lo escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45Entonces les abrió la inteligencia para que comprendieran la Escritura. 46Y añadió: Así está escrito: que el Mesías tenía que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día; 47que en su nombre se predicaría penitencia y perdón de los pecados a todas las naciones, empezando por Jerusalén. 48Ustedes son testigos de todo esto.

Comentario

Jesús es el Señor de la vida, en palabras de Pedro. Esta confesión tiene como fondo el dato que al resucitar a Jesús, Dios le dio una vida nueva y lo ha hecho Señor universal. La vida se manifiesta como proceso o movimiento continuo que, en el caso nuestro, consiste en madurar o tomar conciencia de vivir con una dirección y sentido de las propias determinaciones. Es cierto que las decisiones que tomamos muchas veces parecen autodestructivas, y algún psicólogo ha dicho que el arte de vivir consiste en sobrevivir a las propias decisiones. Pero más allá de la verdad implícita en estas palabras, conviene reconocer que, aunque individual, la vida guarda una dimensión colectiva o común, que debemos tener frente a nosotros siempre. No somos mónadas ni señores absolutos, sino personas en relación. Cristo es “Señor” es decir Amo, Generador y Sostén de todo viviente, incluido el cristiano. Durante el octavario pascual celebramos su exclusivo señorío. ¿Ha influido Cristo en las decisiones de nuestra vida? ¿En qué se nota que Cristo es nuestro Señor?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *