Publicado el Deja un comentario

Evangelio del día y comentario – 15 de octubre de 2020

Lc 11, 47-54: Se pedirá cuenta de los profetas

Teresa de Ávila (1582) Primera lectura: Ef 1, 1-10 Nos eligió en Cristo Salmo responsorial: Sal 97, 1.2-6

En aquel tiempo el Señor exclamó: ¡Ay de ustedes que construyen mausoleos a los profetas a quienes sus propios padres han asesinado! 48Así se convierten en testigos y cómplices de lo que hicieron sus padres; porque ellos los mataron y ustedes construyen los mausoleos. 49Por eso dice la Sabiduría de Dios: Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los matarán y perseguirán. 50Así se pedirá cuenta a esta generación de toda la sangre de profetas derramada desde la creación del mundo: 51desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, asesinado entre el altar y el santuario, sí, les aseguro que a esta generación, se le pedirán cuentas de todo esto. 52¡Ay de ustedes, doctores de la ley, que se han quedado con la llave del saber: ustedes no han entrado y se lo impiden a los que quieren entrar! 53Cuando salió de allí, los letrados y los fariseos se pusieron a atacarlo violentamente y a hacerle preguntas malintencionadas. 54Le acosaban para ver si lo atrapaban en alguna palabra salida de su boca.

Comentario

Son abundantes los caminos de espiritualidad en nuestro mundo. Encontramos diversidad de escuelas, métodos y orientaciones. Una de las grandes maestras de la espiritualidad cristiana es Teresa de Ávila afirmando que solo Dios basta. Pablo, hablando de este tema, nos remite a dos núcleos esenciales: la filiación divina y la fraternidad humana, expresados en el himno cristológico. Dios nos ha bendecido en Cristo Jesús. Pocas veces encontramos a Jesús lamentándose. Ahora, Lucas lo pone de manifiesto cuando echa en cara la complicidad de los escribas y fariseos con sus antepasados, construyendo las tumbas de los profetas asesinados. Jesús lamenta la muerte del sistema religioso, basado en la ley, en el ritualismo. Se quedaron en el signo externo y perdieron el encuentro con Dios. Los acusa de haberse “apropiado” del saber de Dios vinculado a sus propios intereses. Cerraron las puertas a la Buena Nueva y están dispuestos, nuevamente, a atacar al profeta por excelencia de manera violenta. ¿Nos hemos apropiado del saber de Dios? ¿Soy obediente al mensaje de Jesús o lo manipulo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *