Publicado el Deja un comentario

Evangelio del día y comentario – 15 de noviembre de 2019

Lc 17, 26-37: Quien trate de conservar su vida, la perderá

Roque González (1628) Alberto Magno (1280) Primera lectura: Sab 13, 1-9 ¿Cómo no encontraron a Dios? Salmo responsorial: Sal 18, 2-5b

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Lo que sucedió en tiempo de Noé sucederá en tiempo del Hijo del Hombre: 27comían, bebían, se casaban, hasta que Noé entró en el arca, vino el diluvio y acabó con todos… 31Aquel día, si uno está en la azotea y tiene sus cosas en la casa, no baje a buscarlas; lo mismo, si uno está en el campo, no vuelva atrás. 32Acuérdense de la mujer de Lot. 33Quien trate de conservar la vida la perderá, pero quien la pierda la conservará. 34Les aseguro: esa noche estarán dos en una cama: a uno lo arrebatarán, al otro lo dejarán; 35habrá dos mujeres moliendo juntas: a una la arrebatarán, a la otra la dejarán. 36Estarán dos en el campo: a uno lo arrebatarán, al otro lo dejarán. 37Le preguntaron: ¿Dónde, Señor? Jesús les contestó: Donde está el cadáver se reúnen los buitres.

Comentario

Hace unos años se especuló mucho sobre el fin del mundo. La gente asustada acudía a los templos en masa. Muchos líderes religiosos, ministros y pastores sacaron provecho con este fenómeno religioso catastrófico espiritual. La expectativa sobre el final de los tiempos o el fin de la historia ha traído diversas opiniones. Algunos han pensado en el fin de mundo como la oportunidad para lucrar valiéndose de la ignorancia, ingenuidad o fanatismo de las personas. Otros han rescatado el sentido liberador de estos pasajes de corte escatológico. No se trata de pensar en catástrofes y tragedias universales. Se trata de estar a la expectativa para no dejarse arrastrar por el ambiente egoísta, hedonista y consumista que nos rodea y afecta. Es una invitación para permanecer en actitud expectante para que los valores del Reino de Dios fundamentados en el amor se hagan realidad en nuestra vida diaria, en nuestras relaciones y acciones cotidianas. ¿Tu manera de vivir y relacionarte con los demás es un camino de preparación para el encuentro con el Señor?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *