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Evangelio del día y comentario – 15 de agosto de 2019

Lc 1, 39-56: El Poderoso ha hecho obras grandes por mí

Asunción de la Virgen María Primera Lectura: Ap 11, 19a; 12, 1.3-6a.10 Vi una mujer vestida del sol Salmo responsorial: Sal 44, 10bc -12. 15b-16 Segunda lectura: 1Cor 15, 20-27a Primero Cristo como primicia

En aquel tiempo María se levantó y se dirigió apresuradamente a la serranía, a un pueblo de Judea. 40Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura dio un salto en su vientre; Isabel, llena de Espíritu Santo, 42exclamó con voz fuerte: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. 43¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? 44Mira, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura dio un salto de gozo en mi vientre. 45¡Dichosa tú que creíste! Porque se cumplirá lo que el Señor te anunció. 46María dijo: Mi alma canta la grandeza del Señor, 47mi espíritu festeja a Dios mi salvador, 48porque se ha fijado en la humillación de su esclava y en adelante me felicitarán todas las generaciones. 49Porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí, su nombre es santo. 50Su misericordia con sus fieles se extiende de generación en generación. 51Despliega la fuerza de su brazo, dispersa a los soberbios en sus planes, 52derriba del trono a los poderosos y eleva a los humildes, 53colma de bienes a los hambrientos y despide vacíos a los ricos. 54Socorre a Israel, su siervo, recordando la lealtad, 55prometida a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y su descendencia para siempre. 56María se quedó con ella tres meses y después se volvió a casa.

Comentario

María, en actitud discipular, deja todo y de inmediato sale en ayuda de su prima Isabel. Toma el camino más corto, por las montañas de Samaria. Las personas y la geografía tienen una simbología especial. María representa la periferia (Nazaret) que va en ayuda del centro (Jerusalén). María simboliza la juventud y el discipulado del Nuevo Testamento que va al encuentro de la tradición profética del Antiguo Testamento (Isabel). María cree al Ángel y es llamada bienaventurada, Zacarías duda y pierde el habla. Isabel, la madre del precursor, al mejor estilo profético, grita la doble bendición que hay en María, por ser mujer y por ser madre del Salvador. El cántico de María resume la historia de opresión del pueblo de Dios, pero también canta la esperanza en un mundo nuevo y mejor. Renueva la opción de Dios por los pobres, no solo de palabra sino con acciones, que derriba del trono a los poderosos y levanta a los humildes. El servicio al prójimo debe hacerse con prontitud y por el camino más corto.

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