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Evangelio del día y comentario – 13 de mayo de 2020

Jn 15, 1-8: Yo soy la vid, ustedes los sarmientos

Nuestra Señora de Fátima Primera lectura: Hch 15, 1-6 Controversia en la Comunidad Salmo responsorial: Sal 121, 1-5

Dijo Jesús a sus discípulos: Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador. 2 Él corta los sarmientos que en mí no dan fruto; los que dan fruto los poda, para que den aun más. 3 Ustedes ya están limpios por la palabra que les he anunciado. 4 Permanezcan en mí como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto por sí solo, si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí. 5 Yo soy la vid, ustedes los sarmientos: quien permanece en mí y yo en él dará mucho fruto; porque separados de mí no pueden hacer nada. 6 Si uno no permanece en mí, lo tirarán afuera como el sarmiento y se secará: los toman, los echan al fuego y se queman. 7 Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pedirán lo que quieran y lo obtendrán. 8 Mi Padre será glorificado si dan fruto abundante y son mis discípulos.

Comentario

No es extraño que en el seno de la comunidad cristiana surjan controversias y se discutan asuntos significativos; más todavía, hay que decir que es indispensable que se ventilen con libertad y ánimo de encontrar la verdad. El diálogo, en sentido platónico, es el camino a la verdad y esto, en términos de la teología cristiana, es el aporte insustituible del Espíritu Santo. La controversia que surge entre los teólogos cristianos sobre la circuncisión, resultará a la postre, en una marca de la universalidad de la Iglesia. Dialogar en el medio religioso, en estructuras teocráticas y piramidales, es calificado casi de terrorismo institucional. El papa Francisco, sin embargo, y en consonancia con la enseñanza de las iglesias del Nuevo Testamento, nos impulsa a buscar las maneras de llevar a la mesa de diálogo los intereses vivos y candentes de los fieles de las comunidades donde va echando raíces el Evangelio. ¿Cómo fomentamos el diálogo en nuestras comunidades de fe? ¿Qué instancias de resolución nos hemos dado en las controversias insolubles?

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