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Evangelio del día y comentario – 13 de agosto de 2021

Mt 19, 3-12: Moisés permitió el divorcio

Mártires Claretianos de Barbastro (1936) Hipólito y Ponciano (235) Jos 24, 1-13: Los saqué de Egipto Salmo 135: Den gracias al Señor, porque es bueno

Se acercaron unos fariseos a Jesús y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: ¿Puede un hombre separarse de su mujer por cualquier cosa? 4 Él contestó: ¿No han leído que al principio el Creador los hizo hombre y mujer? 5 Y dijo: por eso abandona un hombre a su padre y a su madre, se une a su mujer y los dos se hacen una sola carne. 6 De suerte que ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. 7 Le replicaron: Entonces, ¿por qué Moisés mandó darle un acta de divorcio cuando uno se separa de ella? 8 Les respondió: Moisés les permitió separarse de sus mujeres a causa de la dureza de sus corazones. Pero al principio no era así. 9 Les digo que quien se divorcia de su mujer –si no es en caso de concubinato– y se casa con otra, comete adulterio. 10Los discípulos le dijeron: Si esa es la condición del marido con la mujer, más vale no casarse. 11Y él les respondió: No todos pueden con esto; solamente aquellos que reciben tal don. 12Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, hay eunucos hechos eunucos por los hombres y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por el reino de los cielos. El que pueda entender que lo entienda.

Comentario

Jesús apela a la voluntad original de Dios en la relación hombre y mujer recordando que la unión matrimonial es algo serio y estable, no sujeta a un sentimiento pasajero o a un capricho. El divorcio es una contradicción a la esencia del matrimonio que es el amor. El matrimonio es la afirmación del amor y el amor es eterno como Dios es eterno. El amor que Dios quiere en las parejas es estable, fiel, maduro. El matrimonio promueve al ser humano para que no se busque a sí mismo sino que sepa ofrecerse en la vida conyugal y después entre padres e hijos. Es una relación sagrada, divina. El divorcio vacía de contenido la expresión “te amo”, que expresa algo presente y continuo. Más allá de las “opiniones” hay convicciones irrenunciables. Esa es la grandeza de los Mártires de Barbastro, a quienes hoy recordamos: fieles a la causa de Jesús, hasta la muerte. ¿Qué tan fiel eres en los compromisos de vida?

 

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