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Evangelio del día y comentario – 11 de octubre de 2019

Lc 11, 15-26: El reino ha llegado a ustedes

Juan XXIII (1963) Ma. Soledad Torres, fundadora (1887) Primera lectura: Jl 1, 13-15; 2, 1-2 Viene el día del Señor Salmo responsorial: Sal 9, 2-3. 6.16. 8-9

En aquel tiempo, después que Jesús expulsara un demonio, algunos dijeron: Expulsa los demonios con el poder de Belcebú, jefe de los demonios. 16Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. 17Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: Un reino dividido internamente va a la ruina y se derrumba casa tras casa. 18Si Satanás está dividido internamente, ¿cómo se mantendrá su reino? Porque ustedes dicen que yo expulso los demonios con el poder de Belcebú. 19Si yo expulso los demonios con el poder de Belcebú, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso ellos los juzgarán. 20Pero si yo expulso los demonios con el dedo de Dios, es que ha llegado a ustedes el reino de Dios. 21Mientras un hombre fuerte y armado guarda su casa, todo lo que posee está seguro. 22Pero si llega uno más fuerte y lo vence, le quita las armas en que confiaba y reparte sus bienes. 23El que no está conmigo está contra mí. El que no recoge conmigo desparrama. 24Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, recorre lugares áridos buscando descanso, y no lo encuentra. Entonces dice: Volveré a mi casa, de donde salí. 25Al volver, la encuentra barrida y arreglada. 26Entonces va, toma consigo otros siete espíritus peores que él, y se meten a habitar allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el comienzo.

Comentario

La expulsión de demonios por parte de Jesús genera diversas reacciones: la admiración y el aplauso, catalogar a Jesús como el príncipe de los demonios, y algunos no convencidos piden una señal del cielo. Seguidamente, Jesús cuestiona los argumentos de los detractores afirmando que el demonio no puede expulsarse a sí mismo pues no sobrevive, si Jesús expulsa a los demonios en nombre de Belcebú, ellos (sus detractores) ¿en nombre de quién lo hacen? Finalmente, el relato presenta que la llegada de Jesús, el hombre fuerte, es señal de la llegada del Reino, porque expulsa a Satanás el dominador. Los adversarios de Jesús callan ante los argumentos. Debemos considerar que el poder del mal actualmente diluye sus planteamientos propios y su conciencia crítica en las circunstancias hostiles que vivimos. Nos corresponde, por medio de Jesús, alejar las fuerzas satánicas presentes en el entorno, crear libertad en nuestro corazón y suscitar esperanza en el camino. ¿Cuáles son las fuerzas del mal que paralizan mi vida personal y la de mi comunidad?

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