Publicado el Deja un comentario

Evangelio del día y comentario – 1 de junio de 2021

Mc 12:13-17: Lo que es de Dios, a Dios

Justino, mártir (165) Tob 2, 10-23: Tobías no se abatió por la ceguera Salmo 111: El corazón del justo está firme en el Señor

En aquel tiempo, mandaron a Jesús unos fariseos y herodianos para ponerle una trampa con las palabras. 14Se acercaron y le dijeron: Maestro, nos consta que eres sincero y que no te importa la categoría de la gente porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con fidelidad el camino de Dios. ¿Es lícito pagar tributo al césar o no? ¿Lo pagamos o no? 15Adivinando su hipocresía, les dijo: ¿Por qué me tientan? Tráiganme un denario, que lo vea. 16Se lo llevaron y les preguntó: ¿De quién es esta imagen y esta inscripción? Le contestaron: Del césar. 17Y Jesús replicó: Entonces den al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios. Y quedaron sorprendidos de su respuesta.

Comentario

Jesús se encuentra en Jerusalén, centro político y espiritual de Israel. Es su última semana en la tierra y varias autoridades le han buscado para hacerle caer, pues el pueblo pobre le sigue como su Mesías. Extrañamente se juntan los herodianos, partido político que apoya al gobierno de Roma y los fariseos, firmes defensores de la Ley de Dios. Para Jesús es claro que la pregunta que le hacen no es para aprender algo de Él o para resolver un dilema ético, sino para tenderle una trampa: si dice que hay que pagar el impuesto se desacredita con aquellos que le siguen y si dice que no, puede ser acusado de subversivo. La respuesta de Jesús es astuta. Pide que le muestren la moneda, que tiene a imagen del César. Esta moneda es usada por sus opositores y por tanto tienen que estar dispuestos a pagar el impuesto correspondiente. Y luego deja claro que el César no es Dios: al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *