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Evangelio del día y comentario – 31 de octubre de 2020

Lc 14, 1.7-11: El que se enaltece será humillado

Alonso Rodríguez (1617) Primera lectura: Flp 1, 18b-26 Para mí la vida es Cristo Salmo responsorial: Sal 41, 2.3.5bcd

Un sábado que Jesús entró a comer en casa de un jefe de fariseos, ellos lo vigilaban. 7 Observando cómo elegían los puestos de honor, dijo a los invitados la siguiente parábola: 8 Cuando alguien te invite a una boda, no ocupes el primer puesto; no sea que haya otro invitado más importante que tú, 9 y el que los invite a los dos vaya a decirte que le cedas el puesto al otro. Entonces, lleno de vergüenza, tendrás que ocupar el último puesto. 10Cuando te inviten, anda y ocupa el último puesto. Así, cuando llegue el que te invitó, te dirá: Amigo, acércate más. Y quedarás honrado en presencia de todos los invitados. 11Porque quien se engrandece será humillado, y quien se humilla será engrandecido.

Comentario

Jesús, educado en las costumbres de su tiempo, era un buen judío, sabía las oraciones, recitaba los salmos, participaba en la sinagoga y conocía todas las tradiciones religiosas de su pueblo. También guardada el sábado, aunque parece que gradualmente le fue dando una interpretación muy personal atendiendo a lo que Él mismo dijo: el Hijo del Hombre es dueño del sábado (Lc 6, 5). La manera en que las personas se acomodaban a la mesa, en la antigüedad y también ahora, reflejaba las clasificaciones sociales e importancia de los invitados. Un sábado, Jesús participa de un banquete y, al sentirse observado por los fariseos, les dice que en las comunidades cristianas no hay sitios de honor sino de humildad y de servicio. No hay distinciones porque han sido superadas en favor de la igualdad entre las personas, que es una de las novedades del Evangelio. El honor y el prestigio sobre los demás no tiene cabida en el banquete del Reino. ¿Cuándo fue la última vez que participaste de un banquete? ¿Qué te llamó la atención?

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Evangelio del día y comentario – 30 de octubre de 2020

Lc 14, 1-6: ¿Está permitido sanar en sábado o no?

Marcelo, mártir (s. III) Primera lectura: Flp 1, 1-11 Dios llevará esta obra Salmo responsorial: Sal 110, 1-6

Un sábado entró Jesús a comer en casa de un jefe de fariseos, ellos lo vigilaban. 2 Se le puso delante un hidrópico. 3 Jesús tomó la palabra y preguntó a los doctores de la ley y fariseos: ¿Está permitido sanar en sábado o no? 4 Ellos callaron. Jesús tomó al enfermo, lo sanó y lo despidió. 5 Después les dijo: Supongamos que a uno de ustedes se le cae un hijo o un buey a un pozo: ¿acaso no lo sacará enseguida, por más que sea sábado? 6 Y ellos no supieron qué responderle.

Comentario

El sábado (séptimo día de la semana), en la religión judía, era el día consagrado al Señor, porque después de haber creado el cielo y la tierra, Dios se sentó a mirar su obra, y contemplando cuánto había hecho se dio cuenta de que todo era bueno. Satisfecho de su obra, descansó. Sábado en lengua hebrea se dice shabat, tiene claras prescripciones en la Torá. Si Dios descansó en el día séptimo, el Pueblo de Dios debe hacer lo mismo. El libro del Deuteronomio, capítulo 5 habla del sábado como un “día memorial” que debe guardarse, santificarse. ¿Desde cuándo el sábado se convirtió en una ley rígida? ¿Qué sucedió en el camino? Al sentirse vigilado por los fariseos, Jesús polemiza nuevamente con ellos acerca del sábado que, siendo un día consagrado a Dios, no se puede hacer nada. Jesús cura frente a ellos un enfermo, demostrando que el corazón de la ley es la vida y ésta tiene prioridad sobre cualquier norma. ¿De qué manera santificas el domingo cristiano?

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Evangelio del día y comentario – 29 de octubre de 2020

Lc 13, 31-35: Jerusalén que matas a los profetas

Miguel Rúa (1910) Gaetano Errico (1860) Primera lectura: Ef 6, 10-20 Tomen las armas de Dios Salmo responsorial: Sal 143, 1.2.9-10ab

En aquel tiempo se acercaron unos fariseos a decirle a Jesús: Sal y retírate de aquí, porque Herodes intenta matarte. 32Jesús les contestó: Vayan a decir a ese zorro: mira, hoy y mañana expulso demonios y realizo sanaciones; pasado mañana terminaré. 33Con todo, hoy y mañana y pasado tengo que seguir mi viaje, porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén. 34¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los enviados, cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a los pollitos bajo sus alas; y tú no quisiste! 35Por eso, la casa de ustedes quedará desierta. Les digo que no me verán hasta el momento en que digan: Bendito el que viene en nombre del Señor.

Comentario

América Latina ha tenido una historia martirial en la que abundan los nombres de indígenas, líderes sociales, religiosas, sacerdotes e incluso obispos como Oscar Arnulfo Romero en San Salvador y Juan José Gerardi en Guatemala. La mente y el corazón de los poderosos se ha cerrado al anuncio del Evangelio de Dios. Los escribas, en el texto evangélico, previenen a Jesús: “Vete de aquí porque Herodes quiere matarte”. A pesar de la amenaza que circulaba en el medio ambiente, Jesús se mantiene firme: Vayan a decir a ese zorro… que debo continuar mi viaje. Jesús se ha determinado a cumplir la voluntad del Padre. Se mantiene fiel y se “resiste a las fuerzas del mal”, como dice Pablo en la primera lectura. Finalmente, Jesús se lamenta de la dureza del corazón de los habitantes de Jerusalén: cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina a los pollitos… y tú no quisiste. ¿Conoces a algunas personas que hayan entregado su vida por el Evangelio? ¿Puedes hacer una oración por los mártires de América Latina?

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Evangelio del día y comentario – 28 de octubre de 2020

Lc 6, 12-19: Escogió a doce

Simón y Judas Tadeo, apóstoles (s. I) Primera lectura: Ef 2, 19-22 Están edificados sobre los apóstoles Salmo responsorial: Sal 18, 2-5

Por aquel tiempo subió Jesús a una montaña a orar y se pasó la noche orando a Dios. 13Cuando se hizo de día, llamó a los discípulos, eligió entre ellos a doce y los llamó apóstoles: 14Simón, a quien llamó Pedro; Andrés, su hermano; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; 15Mateo y Tomás; Santiago hijo de Alfeo y Simón el rebelde; 16Judas hijo de Santiago y Judas Iscariote, el traidor. 17Bajó con ellos y se detuvo en un llano. Había un gran número de discípulos y un gran gentío del pueblo, venidos de toda Judea, de Jerusalén, de la costa de Tiro y Sidón, 18para escucharlo y sanarse de sus enfermedades. Los atormentados por espíritus inmundos quedaban sanos, 19y toda la gente intentaba tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

Comentario

Celebramos en la Iglesia a los apóstoles Simón el Cananeo y Judas Tadeo. En la devoción popular, parece que san Simón ha quedado en la penumbra mientras que san Judas se ha ido posicionando como el “abogado de las causas imposibles”. No sabemos la razón de esta simpatía del Pueblo de Dios, quizá porque la tradición lo llama el “primo del Señor”. Lucas presenta a Jesús orando con el Padre antes de elegir a sus compañeros (había un gran número de discípulos, dice el texto), de los cuales a doce les dio el nombre de apóstoles y compartió con ellos su vida y misión. Fueron ellos los primeros testigos de cómo Jesús sana a las personas enfermas y libera a los poseídos por espíritus malos. En la convivencia con los apóstoles, Jesús los irá formando en los misterios del Reino de Dios. El Profeta de Nazaret es como una fuente de energía de sanación integral, piedra angular de la Iglesia, semejante a un edificio, como dice Pablo. ¿Eres discípulo y misionero de Jesús?

 

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Evangelio del día y comentario – 27 de octubre de 2020

Lc 13, 18-21: Crece hasta ser un arbusto

Vicente, Sabina y Cristeta (s. IV) Primera lectura: Ef 5, 21-33 Éste es el gran misterio Salmo responsorial: Sal 127, 1-5

Les decía Jesús: ¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? 19Se parece a una semilla de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; crece, se hace un arbusto y las aves anidan en sus ramas. 20Añadió: ¿A qué compararé el Reino de Dios? 21Se parece a la levadura que una mujer toma y mezcla con tres medidas de masa, hasta que todo fermenta.

Comentario

Un conocido refrán dice: “matrimonio y mortaja del cielo baja” y algunas personas añaden: “y en la tierra se trabaja”. Haciendo referencia a la voluntad de Dios en esta relación y a la responsabilidad de las personas para cultivarla. Parece que el matrimonio, actualmente, no goza de buena fama. Será necesario matizar las expresiones de Pablo para comprenderlas mejor porque él sigue los códigos familiares de su época. El matrimonio es imagen del amor de Jesucristo por la Iglesia, una vocación de servicio en dónde brilla el respeto, la confianza, la comunicación y la fe. Jesús ofrece una nota distintiva del Reino en dos parábolas, comparándolo con la semilla de mostaza que, con el paso del tiempo, se convierte en un arbusto donde anidan los pájaros. Lo compara, también, con la levadura que fermenta la masa. Claramente, Jesús está afirmando el dinamismo del Reino que, siendo pequeño, tiene la virtud de crecer y fermentar a toda la humanidad. ¿Tu matrimonio es fermento de amor en la vida de la comunidad?

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Evangelio del día y comentario – 26 de octubre de 2020

Lc 13, 10-17: Quedó sana y daba gloria a Dios

Paulina Jaricot, fundadora (1862) Evaristo, papa y mártir (s. II) Primera lectura: Ef 4, 32—5, 8 Vivan en el amor Salmo responsorial: Sal 1, 1-4 y 6

Un sábado estaba Jesús enseñando en una sinagoga, 11cuando se presentó una mujer que llevaba dieciocho años padeciendo de un espíritu. Andaba encorvada, sin poder enderezarse completamente. 12Jesús, al verla, la llamó y le dijo: Mujer, quedas libre de tu enfermedad. 13Le impuso las manos y al punto se enderezó y daba gloria a Dios. 14El jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, intervino para decir a la gente: Hay seis días en que se debe trabajar. Vengan a hacerse curar esos días, y no en sábado. 15El Señor le respondió: ¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no suelta al buey o al asno del pesebre para llevarlo a beber? 16Y a esta hija de Abrahán, a quién Satanás ha tenido atada dieciocho años, ¿no había que soltarle las ataduras en sábado? 17Cuando decía esto, sus adversarios se sentían confundidos, mientras que la gente se alegraba de las maravillas que realizaba.

Comentario

Una de las ciencias que más ha progresado los últimos años, sin duda, es la medicina. En estos tiempos es muy fácil medirse los niveles de glucosa con un pequeño aparato. Hay personas que dada su enfermedad necesitan dializarse todos los días, y lo hacen en su propio hogar con la ayuda del equipo necesario. A pesar de tanto avance, las enfermedades siguen evolucionando. En el evangelio, Lucas describe un escenario: un sábado, la sinagoga y el responsable de ella, una mujer enferma desde hace 18 años y Jesús, quién realiza la milagrosa curación de la mujer, en el día sagrado (sábado), en el espacio sagrado (sinagoga) y frente al jefe de ésta. Sin duda, Jesús era consciente de todo esto y, sin embargo, tomó la iniciativa de la curación y se arriesgó a presentar la novedad del Reino: liberar a los enfermos de Satanás, derrumbar el ritualismo y amar la vida. Jesús afirma que la vida de las personas es más importante que las leyes religiosas. ¿Quieres visitar a una enferma de tu comunidad?

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Evangelio del día y comentario – 25 de octubre de 2020

Mt 22, 34-40: Amarás al Señor, tu Dios

30º Ordinario Frutos, Engracia y Valentín (s. VIII) Primera lectura: Éx 22, 20-26 Si grita a mí, lo escucharé Salmo responsorial: Sal 17, 2-4.47.51ab Segunda lectura: 1 Tes 1, 5c-10 Abandonaron los ídolos

En aquel tiempo, al saber los fariseos que Jesús había tapado la boca a los saduceos, se reunieron alrededor de él; 35y uno de ellos, doctor en la ley le preguntó maliciosamente: 36Maestro, ¿cuál es el precepto más importante en la ley? 37Le respondió: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente. 38Éste es el precepto más importante; 39pero el segundo es equivalente: Amarás al prójimo como a ti mismo. 40De estos dos mandamientos dependen la ley entera y los profetas.

Comentario

Este domingo seguimos reflexionando sobre las características y exigencias del Reino de Dios. Hoy podemos preguntarnos si vamos por el camino correcto, si somos seguidores de Jesús y promotores de su Reino al constatar si amamos a Dios y al prójimo recordando que ambos amores están indisolublemente vinculados. El texto del libro del Éxodo nos recuerda algunas exigencias a cumplir si el pueblo quiere ser fiel a la Alianza realizada en el Sinaí y que ha trascendido tiempo y espacio pues siguen siendo vigentes: proteger al migrante y a las personas excluidas, descartadas y desfavorecidas. Por otra parte nos recuerda que la economía debe estar regulada por el principio de la solidaridad comunitaria. No se debe jugar con la miseria si se quiere ser verdadero adorador del Dios de la vida.

Pablo exhorta a los tesalonicenses a ser “modelos para todos los creyentes”. Esto se consigue cuando respondemos adecuadamente al Evangelio rechazando “los ídolos” –aquellas situaciones, personas o bienes materiales– que nos impiden una conversión profunda de vida. Finalmente es importante recordar que el tiempo de la vuelta del Señor no está sujeto a las predicciones humanas, pero los cristianos esperamos la vuelta del Señor como certeza del triunfo final de Dios sobre el mal.

Jesús, en el evangelio, en la respuesta a la pregunta hecha por un doctor de la ley acerca del precepto más importante, pone al mismo nivel el amor a Dios (Dt 6,5) y el amor al prójimo (Lev 19,18). El Maestro desea ofrecer la perspectiva de fondo sobre la cual se debe vivir toda la Ley y une estos dos mandamientos en una atrevida conexión: “el segundo es semejante a éste”; es decir, es tan importante y necesario como el primero.

Si hay una experiencia básica en la vida de cada persona es la de amar y ser amados. Esta propuesta de Jesús abraza todas las dimensiones del ser humano, la espiritual-vertical “amarás al Señor”; y la humana-horizontal “amarás a tu prójimo”, y la que va a la interioridad de cada persona “como a ti mismo”. Hoy debemos recordar que amar no puede quedar reducido a los sentimientos sino que también entra en el terreno de la convicción y es un compromiso. Este amor no esclaviza sino que siempre es camino de libertad. ¿Vives íntimamente ligados tu amor a Dios y al prójimo o eres víctima de dicotomías que fragmentan tu vida?

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Evangelio del día y comentario – 24 de octubre de 2020

Lc 13, 1-9: Si no se convierten, todos perecerán

Antonio Ma. Claret (1870) Luis Guanella (1915) Primera lectura: Ef 4, 7-16 El cuerpo procura el crecimiento Salmo responsorial: Sal 121, 1-5

En una ocasión se presentaron a Jesús algunos a informarle acerca de unos galileos cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. 2 Él contestó: ¿Piensan que aquellos galileos, sufrieron todo eso porque eran más pecadores que los demás galileos? 3 Les digo que no; y si ustedes no se arrepienten, acabarán como ellos. 4 ¿O creen que aquellos dieciocho sobre los cuales se derrumbó la torre de Siloé y los mató, eran más culpables que el resto de los habitantes de Jerusalén? 5 Les digo que no; y si ustedes no se arrepienten acabarán como ellos. 6 Y les propuso la siguiente parábola: Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. 7 Dijo al viñador: Hace tres años que vengo a buscar fruta en esta higuera y nunca encuentro nada. Córtala, que encima está malgastando la tierra. 8 Él le contestó: Señor, déjala todavía este año; cavaré alrededor y la abonaré, 9 a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás.

Comentario

En el decir de los especialistas, el calentamiento del planeta está provocando una serie de calamidades. Frecuentemente se presentan huracanes, sismos, tornados, tsunamis y no es raro que volcanes de nuestros países estén activos. Unas personas, ingenuamente, dicen que estos eventos son castigo de Dios por los pecados de la humanidad. Sin pretenderlo, volvemos al tema del libro de Job: la retribución, es decir, aquel pensamiento en el cual Dios premia a los buenos y castiga a los malos. Parece que Jesús no está de acuerdo. Las circunstancias en las que una persona fallece son variables y no voluntad divina. La problemática planteada permite a Jesús recordarles la importancia de la responsabilidad personal según los dones de Dios, como dice Pablo, llamados para ser apóstoles, profetas, evangelistas… Atendiendo a la responsabilidad personal, como cristianos, nos corresponde dar frutos de vida nueva, para no ser quemados como la higuera estéril. ¿Has vivido algún desastre natural en tu ciudad? ¿Cómo ha reaccionado la comunidad ante esta situación? ¿Oras por las víctimas de los desastres naturales?

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Evangelio del día y comentario – 23 de octubre de 2020

Lc 12, 54-59: ¿Cómo no saben interpretar el presente?

Antonio Galvao (1822) Juan Capistrano (1456) Primera lectura: Ef 4, 1-6 Un solo cuerpo, un Señor, una fe Salmo responsorial: Sal 23, 1-4b.5-6

En aquel tiempo Jesús le dijo a la multitud: Cuando ven levantarse una nube en oriente, enseguida dicen que lloverá, y así sucede. 55Cuando sopla el viento sur, dicen que hará calor, y así sucede. 56¡Hipócritas! Saben interpretar el aspecto de la tierra y el cielo, ¿cómo entonces no saben interpretar el momento presente? 57¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? 58Cuando acudas con tu rival al juez, procura lograr un arreglo con él mientras vas de camino; no sea que te arrastre hasta el juez, el juez te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel. 59Te digo que no saldrás de allí hasta haber pagado el último centavo.

Comentario

La libertad es uno de los grandes temas de inspiración para novelas, canciones, poesías, pinturas, películas y obras de teatro. Es una auténtica aspiración de todo ser humano. Es un motor para luchar cada día. Es un anhelo profundo de cada persona. En esta ocasión, Pablo, privado de su “libertad”, desde la cárcel, escribe a la comunidad de Éfeso, invitándolos a vivir en el amor, movidos por la fe, en un ambiente de libertad. El amor se manifiesta concretamente en expresiones de respeto, paz, amabilidad y tolerancia. Jesús, nuevamente, llama hipócritas a las personas que lo están escuchando, y no son los fariseos, sino un grupo de personas del pueblo. La fraternidad se convierte en uno de los núcleos fundamentales de la vida cristiana que nos obliga a reconciliarnos con los demás. Jesús los exhorta a buscar la armonía con los hermanos, pues los conflictos no resueltos pueden derivar en situaciones más críticas. Una señal de sabiduría es la solución cordial de las diferencias. ¿Cómo discierne tu comunidad los conflictos internos?

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Evangelio del día y comentario – 22 de octubre de 2020

Lc 12, 49-53: No he venido a traer paz

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Vine a traer fuego a la tierra, y, ¡cómo desearía que ya estuviera ardiendo! 50Tengo que pasar por un bautismo, y, ¡qué angustia siento hasta que esto se haya cumplido! 51¿Piensan que vine a traer
paz a la tierra? No he venido a traer la paz sino la división. 52En adelante en una familia de cinco habrá división: tres
contra dos, dos contra tres. 53Se opondrán padre a hijo e hijo a padre, madre a hija e hija a madre, suegra a nuera y
nuera a suegra.

Reflexión

Antonio María Claret define a los misioneros como “hombres de fuego que, ardiendo en caridad, abrasan por dónde pasan”. Este día, no podemos dejar de evocar al “Papa Misionero”, Juan Pablo II, recientemente canonizado por el ministerio del papa Francisco. También, es obligado hacer memoria de la III Conferencia del CELAM, celebrada en Puebla, México en
1979. Conferencia, presidida por él mismo, que habló, entre muchas otras cosas, de los rostros sufrientes de Jesucristo en América Latina y el Caribe; de las divisiones y conflictos en las familias, de la entrega apostólica de muchos laicos y del martirio de hombres y mujeres a lo largo y ancho del continente. Jesús, hombre de fuego, nos participa de su Espíritu y nos
impulsa a romper hábitos y costumbres para abrirnos a la novedad y radicalidad de su Reino y a entender la “anchura y la longitud, la altura y la profundidad” del amor de Dios. ¿Conoces a alguna persona que arda en caridad? ¿Cómo se aviva el fuego de Jesús en tu comunidad?