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Nueve libros para vivir tus vacaciones creciendo en la fe

Ya sea si salimos o nos quedamos en casa, las vacaciones son un tiempo especial para descansar, distendernos, disfrutar un poco más el tiempo. Necesitamos de esos días porque nos ayudan a continuar el camino con otro ánimo.

Es verdad también que, para que todo esto suceda, nos hace falta la ayuda de Dios, quien está permanentemente con nosotros y se manifiesta de diferentes maneras. En la lectura de buenos libros, como los de Claretiana, podremos encontrarlo y hacerlo nuestro compañero de camino y de descanso.

Para fortalecer tu espiritualidad, formación y apostolado, tenemos nueve propuestas clave con contenido actual. Te invitamos a tomarte un ratito para conocerlas.

 

Dame tu amor y tu gracia - Manual del ejercitanteDame tu amor y tu gracia, de Mons. Jorge R. Lugones, te sumergirá en una de las experiencias más significativas de la historia de la espiritualidad cristiana: los ejercicios de san Ignacio de Loyola. Es ideal para vivir unas buenas vacaciones en las que te encuentres contigo y con Dios.

 

Orillando el encuentroOrillando el encuentro, de Mons. Santiago olivera, contiene breves reflexiones y pensamientos espirituales que te acompañarán para hacer presente a Dios mismo en medio de tus ocupaciones.

 

Vivir las obras de misericordiaVivir las obras de misericordia, de Carlos E. Barrio y Lipperheide, es una herramienta poderosa para hacernos parte e instrumentos de la Misericordia que Dios derrama continuamente sobre nosotros, la humanidad y toda la creación. Excelente para fortalecer nuestro apostolado.

 

Jose de Nazaret servidor del reinoJosé de Nazaret, servidor del Reino, de Ezequiel Silva, te hará conocer al padre de Jesús y esposo de María, familiarizándote con este hombre dispuesto, fiel compañero, educador de su hijo, con oído atento y una profunda sabiduría; enteramente al servicio del Reino que Dios vino a traer al mundo.

 

Pedro Casaldaliga - Cuando la fe se hace poesiaPedro Casaldáliga. Cuando la fe se hace poesía, de Fray Michael Moore, te ayudará a conocer el pensamiento de un místico de ojos abiertos que supo elegir entre todos el lugar de algunos: los más olvidados; y nos dejó sus versos vivos: llenos de nombres, de lucha y de Evangelio.

 

Sin Jesús no podemos hacer nada - Ser misionero en el mundo actualSin Jesús no podemos hacer nada, es una entrevista al papa Francisco en la que conocerás el verdadero y profundo significado de la misión, teniendo presente su propia experiencia, para vivir nuestra vocación en clave misionera.

 

En la escuela de Mateo - De oyentes a testigos y maestros En la escuela de Mateo. De oyentes a testigos y maestros, es un libro en el que Horacio Lona expone, con exquisita cercanía, aquellas verdades fundamentales que tienen su eco en la propia vida y en la de los demás. Jesús, aquel Maestro que ilumina y guía con paciencia y claridad, es presentado con una impronta particular en el evangelio según san Mateo.

Fray Mamerto Esquiu - Tras el corazón de un puebloFray Mamerto Esquiú. Tras el corazón de un pueblo, de Francisco Bosch, se trata de un recorrido coherente entre la vida de nuestro nuevo beato  y su profundo y profético mensaje: la vocación política entendida desde el servicio como herramienta transformadora para la vida del pueblo y para que el pueblo tenga vida.

 

Hacia una iglesia sinodal - Un modo de vivir,actuar,celebrar y anunciarHacia una Iglesia sinodal, de Carlos Martinez Oliveras, te ofrece los principales fundamentos y acentos de esta realidad eclesial que el Santo Padre ha subrayado a lo largo de su pontificado, ayudándote a conocer mejor la cuestión de la sinodalidad y así incorporarla como estilo habitual de vivir, actuar, celebrar y anunciar en la Iglesia.

 

Este tiempo es especial para construir nuevos proyectos y hacer buenos propósitos que sean realizables y vayan en línea con este caminar juntos en la construcción del Reino que Jesús nos propone como estilo de vida y que la Iglesia está acentuando en la actualidad.

Pensemos, entonces, en esos nuevos modos de ser Iglesia en clave sinodal, abierta y participativa, como gran desafío para el presente y futuro. Una Iglesia en la que todos seamos parte importante al momento de tomar decisiones. Vacaciones es tiempo también para soñar y discernir sobre cómo hacer realidad nuestros sueños, desde lo pequeño hacia lo grande.

Que, como Jesús y los discípulos, nos hagamos tiempo para orar y descansar.

Pablo Nobile
Community Manager
redes.sociales@claretiana.org
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Siete consejos para vivir una buena Navidad

 “Navidad es encontrar a Jesús. En esta noche santa se nos invita a que nos preguntemos cómo puedo encontrarlo, si estoy dispuesto a encontrar a Jesús o me dejo llevar por la vida como si ya estuviera todo jugado. No, Jesús está golpeando tu corazón, Jesús te dice lo mismo que le dice el Ángel a los pastores: te ha nacido un redentor.”

(Déjate encontrar por Él, Jorge Bergoglio, Editorial Claretiana, 2016).

 

Ante esta invitación de nuestro querido Papa Francisco, qué bueno es ponernos algunas metas para vivir a pleno esta fiesta tan importante para el mundo entero. Para eso te damos siete consejos que pueden ayudarte.

 

 

1. Ponernos el “traje de fiesta”  preparando el corazón, personalmente y el de la familia (Cfr Mt. 22, 12).

Cuando nos invitan a una fiesta nos ponemos un atuendo especial, conforme a la ocasión, y disponemos nuestro cuerpo y nuestra mente para adaptarnos al tipo de festejo del que se nos hace partícipes. En Navidad es bueno hacer lo mismo: buscar la mejor ropa que tengamos, usar un buen perfume y arreglarnos el cabello como signo exterior de que este día es diferente. Y con ello predisponernos a celebrar, a generar buen clima, a estar atento a las necesidades de las demás personas. Tomar la firme decisión de no discutir ni hablar de temas que puedan molestar a otros.

2. Preparar la casa y el lugar.

Para celebrar una buena fiesta todo debe estar dispuesto, ordenado y limpio, aunque sea sencillamente. Navidad es un momento especial para ello, como signo de nuestro orden interior. De esta manera, el consejo es que saquemos sólo lo que vamos a utilizar y disponer cada cosa en su lugar. Eso nos ayuda en nuestra armonía interior.

3. Decorar con plantas y flores naturales.

Seguramente en nuestra casa tenemos algunas plantas, tanto de interior como exterior. Elijamos las más vistosas y, buscando macetas que nos gusten, podemos ubicarlas en distintos lugares de la casa y hasta en la misma mesa. Y si podemos conseguir algunas flores, preparar dos lindos floreros que complementen y aromaticen el lugar.

4. Adornar la mesa poniendo lo mejor que tengamos.

Los mejores cubiertos, la vajilla más linda, servilletas de tela, una linda panera y, por supuesto, un lindo mantel  no deberían faltar en una mesa navideña, buscando también algún adorno artesanal que sirva de centro de mesa y acompañe el espíritu de la fiesta.

5. Cocinar esa receta que heredamos de nuestras abuelas.

Esa comida que nos enseñaron de chicos, ese postre característico de la familia, esa tarta que cuando la imaginamos podemos sentir el sabor y revivir momentos inolvidables, son las comidas que tenemos que cocinar. Y si le ponemos nuestro toque, vamos a dejar huella para las nuevas generaciones.

6. Consumir preferentemente frutos de estación.

Lo que se denomina habitualmente como “canasta navideña” es tradicional de aquellos países en los que la Navidad cae en período invernal. Es bueno buscar productos propios de nuestra tierra y de nuestra zona. Una buena ensalada de frutas o una tarta casera de manzanas realzan el sabor de nuestra cultura, más que artículos impuestos comercialmente. Al hacerlo, agradezcamos a la tierra lo que nos ofrece, así como lo hacemos en el momento de las ofrendas en la Eucaristía.

7. No dejar de celebrar.

Y hablando de Eucaristía: la Misa es la fiesta por excelencia. No dejemos de celebrarla juntos, en familia y en comunidad, dándole el verdadero sentido que ella tiene. Cantemos, alabemos al Niño Dios, escuchemos la Palabra y compartamos el Pan de la vida, saludando a las demás personas. Y digamos, como los ángeles y pastores, con nuestro testimonio de vida: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!” (Lc. 2, 14).

Pablo David Nobile.

Community Manager, Editorial Claretiana.